Si va a viajar a alguno de los países del Mercosur, tiene mayores facilidades. Con su cédula de identidad y, eventualmente, su pasaporte, no debería tener inconvenientes para ingresar. Nada más tendrá que hacer los trámites de rigor para marcar su ingreso al país de destino.
Ahora, si piensa viajar fuera del bloque común del sur, previamente debe averiguar si el país de destino exige visa para el ingreso y gestionarla con antelación. En igual medida, siempre se debe contar con cédula y pasaporte.
Para los ciudadanos extranjeros que ya están radicados en nuestro país, las exigencias son muy similares. Si ya lleva tiempo en el Paraguay y cuenta con cédula de identidad paraguaya, debe utilizarla o, en su defecto, si aún carece de ella, portar un certificado de radicación vigente en el país. En el caso de que sea un extranjero de países del Mercosur y desea viajar a algún destino del bloque, puede hacerlo con su cédula de origen, pero siempre con el certificado de radicación en el país, que se gestiona en la Dirección de Migraciones.
Los extranjeros de paso también deben llevar sus cédulas y pasaportes respectivos, así como la boleta o sello que certifique su ingreso legal al país. En todos los casos, los viajeros deben tener gestionada previamente la visa si es que se requiere.
No es recomendable viajar si tiene los documentos vencidos; un claro ejemplo es que la contraseña de una nueva cédula no es válida para estas gestiones.
En el caso de los menores de edad, se requiere, además, un permiso especial. Se llama “autorización para viajar” –documento que se conocía como permiso del menor– y se gestiona inicialmente en cualquier juzgado de paz, para lo cual se presenta la partida de nacimiento original del menor (con una fotocopia) y cédula de identidad (original y copia); cédula de identidad original de ambos padres (con sus respectivas fotocopias) y completar el formulario denominado “Autorización para viaje al exterior”.
Todos estos trámites para que sean válidos deben estar firmados por ambos padres, y si el menor no viaja con ellos, también se pide la firma y datos de la persona que lo acompañará. Por último, el juez también debe rubricar el documento, cuya validez es de 90 días.
En el caso de que uno de los padres no esté de acuerdo con el viaje, haya algún conflicto o el menor no tenga padres vivos, el trámite necesariamente se debe hacer ante un Juzgado de la Niñez y Adolescencia.
Una vez finiquitado el trámite en el juzgado, se debe legalizar el documento ante la Corte Suprema de Justicia, específicamente, en la oficina de legalización que está en el primer piso del Palacio de Justicia y atiende de 7:00 a 13:00. Este trámite es gratuito.
Para cerrar las gestiones, se debe autentificar la autorización en el Miniterio de Relaciones Exteriores, en su sede sobre 14 de Mayo casi Palma, donde sí se deberá abonar un monto de G. 32.000.
