11 de Enero de 2018 15:37

 

Denuncia machismo y discriminación en la Prefectura Naval

Una joven tuvo que ir a Uruguay para ser Oficial Fluvial porque en el país no le permitieron seguir la carrera por ser mujer. Al regresar, según denuncia, fue víctima de discriminación en la Prefectura Naval, donde se rehúsan a legalizar sus títulos.

Graciela Santos relata que desde el año pasado intenta conseguir la homologación de su título de oficial fluvial, obtenido en Uruguay, pero lo único que consiguió de la Prefectura General Naval fueron maltratos y discriminación.

Graciela estudió para ser agente marítima en la Armada Paraguaya en 2010 y en ese entonces consultó en la Prefectura cómo hacer para formar parte de una embarcación. Le dijeron que solo podría hacerlo como cocinera o limpiadora. Esa respuesta discriminatoria la motivó para viajar al Uruguay y seguir el curso de oficial fluvial.

En 2016 obtuvo su título de oficial fluvial y patrón de cabotaje, que le permite navegar hasta 50 millas náuticas de la costa, incluso en el mar. Contenta por su logro, regresó al país para legalizar sus documentos y cumplir su sueño de navegar. Sin embargo, lo único que halló al volver fueron maltratos, insultos y discriminación por ser mujer.

El 20 de julio de 2017 dio entrada a sus documentos para ser convalidados en la Prefectura General Naval. Día de por medio fue a revisar su situación en el Departamento de Asesoría Jurídica. Solo cuatro meses después derivaron su expediente al comandante de la Armada.

Se puso en contacto con el capitán Óscar Gómez, representante de Paraguay en la Organización Marítima Internacional (OMI), a quien le pidió ayuda para que las autoridades reconozcan sus títulos y documentos, reconocidos por la convención internacional de Standards of Training, Certification and Watchkeeping (STCW), un convenio de la OMI. A pesar de que él se comprometió a ayudarla, ignoró todas las denuncias de maltrato y discriminación que ella le hizo.

A partir de allí, según relata, el maltrato psicológico que empezó a recibir por parte de los altos mandos de la Prefectura fue aumentando. “Fui al Comando de la Armada a ver la situación de mi expediente y el asesor jurídico, el Tte. Melgarejo, empezó con toda clase de agresión psicológica. Cuando le dije mi nombre me dijo que ya sabía quién era y que mi expediente era un pelota tatá y nadie iba a firmarlo. Me habló de forma grotesca y me dijo que ni su secretaria sirve”, relató la joven, oriunda de Villa Hayes.

Graciela relata que no contento con esa manera peyorativa de referirse hacia las mujeres, le admitió que es consciente de que le corresponden los puestos que ella solicita, pero que no puede aceptarla porque tiene “órdenes superiores de no darle nada a las mujeres”.

La oficial fluvial afirma que el teniente le confesó que el año pasado dos mujeres quisieron estudiar en la Escuela Naval pero tuvo que rechazar sus inscripciones alegando que no tenían el servicio militar obligatorio y que la institución no está preparada para recibir a mujeres, pese a que las clases son solo diurnas y no se necesitan muchas adecuaciones, dado que ya hay baños femeninos para las cocineras y limpiadoras.

En otra ocasión, relata, el mismo le señaló el caso de la madre militar a quien le negaron permiso para salir a amamantar y aseguró que la misma solo armó escándalo porque era corrupta. “Yo opté por callarme, por miedo a que rechacen mi pedido. Cada vez que iba a ver mi situación, salía llorando por los maltratos”, lamentó.

Ya desesperada y sin medios económicos, por ser de escasos recursos, pidió ayuda a un amigo abogado para que la acompañara. “Incluso frente a él me dijo que no sabía si iba a homologar mi título. 'Si yo le acepto a ella, abro la puerta y van a venir todas las mujeres como hormigas', dijo (el teniente Melgarejo)”, asegura.

Finalmente, dictaminaron que la mujer debía cumplir ciertos requisitos para obtener su homologación: el servicio militar obligatorio, certificado de Sanidad y pasar las pruebas de natación y remo. “Aunque tengo mi carnet de Uruguay, de que hice todos esos cursos y el certificado de salud de allá, fui a solicitar hacerlas acá y me negaron. No me dejan hacer las pruebas”, aseguró.

Además, la solicitud de servicio militar obligatorio es inconstitucional porque la Carta Magna garantiza que las mujeres están exceptuadas de ello. “Me fui a pedir la objeción de conciencia y se rieron de mí porque ninguna mujer tiene por qué pedir eso”, contó.

Ya cansada de tantas puertas cerradas y maltratos, Graciela presentó un recurso de consideración donde expresa todos los motivos por los cuales no pudo hasta ahora obtener la legalización de sus documentos y las trabas que le han puesto. “Puse que, teniendo en cuenta todo ello, puedo salir en la conclusión de una exclusión existente al género femenino en la Prefectura”, manifestó.

Según su relato, el subprefecto Christian Ortiz Galeano también la recibió con el mismo rechazo y discriminación. “Me dijo: 'Nde pohyi laja' (sos pesada). No puedo hacer nada. Tu título no sirve para nada”, contó entre lágrimas la joven.

"Solo Paraguay Fluvial (una página relacionada al ámbito) me ayudó hasta la fecha. Me han cerrado demasiadas puertas", manifestó. Hasta la fecha, Graciela sigue sin obtener respuesta alguna y solo necesita la legalización de sus papeles para poder empezar a trabajar, puesto que ya hay una empresa que aguarda para contratarla.

Ante esta serie de maltratos y discriminaciones, cansada y desesperada, la joven indicó que mandará nuevamente esta semana a su abogado para que vea la situación de su solicitud.

 
 

ABC COLOR EN FACEBOOK

 
 
 

COMENTARIOS

Inicie Sesión o Regístrese para comentar.

- ABC Digital no se hace responsable por los comentarios generados o publicados por lectores.
- Los usuarios que utilicen datos falsos en los registros de ABC Digital serán bloqueados.
- Se anularán las cuentas de personas que utilizan este sitio para ofender, insultar, agraviar o publicar groserías. Los comentarios considerados inapropiados serán borrados.
- Los usuarios con más de tres reportes de abuso serán dados de baja.

  • Que vas a esperar de hijos de puta formados en la dictadura y con los genes machistas habituales en esa subraza. Vete al extranjero. Te considerarán como persona, como profesional y podrás hacer una carrera lejos de marineritos de mierda que solo saben pasear en barca por los ríos. ¿Porqué te crees que emigran tantísimos paraguayos? Otra solución es tratar de afiliarte a la ANR. Les suele ir bien.

    franciscorebled 11 Enero 2018, 16:16:53 

 

Reportar error

Reportar comentario

Enviar a un amigo