Técnicos de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) informaron que observan una tendencia a la disminución de la presencia de un tipo de cianobacterias en el lago Ypacaraí. Sin embargo, otra especie de bacteria se encuentra proliferando.
“Actualmente, las aguas del Ypacaraí cuentan con menos bacterias tóxicas, pero sin embargo, aún no se encuentran dentro de los parámetros que permitan su uso recreativo”, precisó el doctor Ayala, según informaciones divulgadas por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
La disminución de un tipo de alga tóxica, derivada de la cianobacteria denominada Cylindrospermopsisraciborskii, se debe en parte a los cambios de temperatura propios de la época del año. Otro tipo de cianobacteria, denominada Microcystisse, se encuentra en aumento.
“Si bien la disminución en el recuento de dicha especie resulta muy alentadora, el recuento de células de otras cianobacterias como la Microcystisse encuentran por encima de los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud”, detalla el boletín divulgado.
Los técnicos aseguraron que con la apertura de la boca del Salado, las cianobacterias irán disminuyendo progresivamente.
Por otro lado, expertos hídricos coinciden en cuanto a que si no se eliminan las fuentes de contaminación, el ecosistema del lago Ypacaraí seguirá deteriorándose. Actualmente, la principal fuente de contaminación es la descarga de residuos cloacales, debido a la baja cobertura de alcantarillado de los municipios que rodean el cauce. Otra fuente de contaminación son los residuos industriales.
