Las investigaciones apuntan a un Suboficial Ayudante de la Policía Nacional y a un conocido narcotraficante, que forma parte de una banda que opera en el departamento de Canindeyú, como los autores materiales del crimen contra el suboficial segundo Milciades Silvero Agüero (24) y de su amigo Víctor Adán González Cabrera (24).
Una fuente de la investigación policial revela que el suboficial fallecido habría trasladado un cargamento de marihuana en un automóvil “mau” de una banda de narcotraficantes que operan en la jurisdicción. Sin embargo, el uniformado no “rindió cuentas” a los dueños de la mercancía, debido que abruptamente fue relevado por sus superiores del puesto policial donde prestaba servicio.
Ambos fallecidos fueron hallados en la madrugada del sábado en el interior del automóvil Volkswagen Gol negro, con chapa IQN 9603 del municipio brasileño de Ponta Porã, recientemente adquirido por el malogrado uniformado.
Los investigadores confirmaron que el vehículo es robado y que fue comprado por el suboficial Silvero el pasado viernes en Pedro Juan Caballero.
Así mismo, trascendió que tras adquirir el auto “mau”, el policía también compró en San Pedro, de donde es oriundo, una pistola Bersa, calibre 9 mm. Supuestamente, el joven agente se dedicaba a la compraventa de autos ilegales y de armas.
El crimen se perpetró en la calle 14 de Mayo casi Pa’i Luque, al costado del local de la financiera El Comercio, en pleno centro de la ciudad. El policía, quien estaba en el asiento del conductor, acusó dos tiros en cuello y otro en el antebrazo derecho. En tanto que el otro joven recibió un balazo en el cuello. Ambos fueron acribillados con una pistola calibre 9 mm, por uno de los asesinos que estaba sentado en el asiento trasero del rodado.
Uno de los malvivientes, que sería el narcotraficante, bajó del rodado y compró bebidas alcohólicas, minutos antes del crimen. El dato dio pié a los investigadores para unir los “primeros cabos” para esclarecer el doble crimen en esta ciudad.
Según el fiscal local Alfredo Mieres, la versión que puede brindar el testigo resulta “clave”, pero por de pronto la persona teme por su vida para develar los detalles de los dos presuntos autores del homicidio que conmocionó a la población local.
