Un asalto bien preparado

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El conductor de un camión que se dirigía a Asunción vio interrumpida su marcha por un automóvil cuyos ocupantes armados le obligaron a atravesar la ruta. Era el comienzo de un millonario asalto.

La identidad del camionero está protegida por los investigadores, ya que su testimonio es de vital importancia para el caso del asalto que sufrió el transportador de caudales de la empresa “Guardián” en Juan Manuel Frutos, departamento de Caaguazú.

El camionero, al ver las poderosas armas de fuego y percibir la actitud de los malvivientes, atravesó la ruta VII y ocasionó un gran caos en el tránsito. En ese momento se escuchó un fuerte disparo, proveniente de uno de los asaltantes.

El conductor creyó que lo atacaban, pero los delincuentes abandonaron rápidamente el lugar en dirección a Asunción. El testigo revisó el camión y encontró la rueda pinchada, por lo que el rodado de gran porte obstaculizó el tránsito, contó a ABC Color el fiscal Alfredo Mieres.

Luego sucedió lo que se informó en todos los medios de prensa: los delincuentes interceptaron con dos automóviles, sobre el kilómetro 194 de la ruta VII, a un transportador de caudales, que en ese momento estaba transitando solo por el lugar. El otro móvil de la misma firma no avanzó debido a que el camión paró el tránsito.

Los guardias de seguridad Celso Bogado, Luciano Acosta y Sebastián Araújo contaron que no tuvieron más opción que rendirse. Es que se enfrentaban contra aproximadamente 10 a 15 asaltantes que portaban armas de grueso calibre.

Los guardias fueron acostados en el pavimento boca abajo, mientras los marginales se alzaban con un posible millonario botín. Kilómetros más arriba hacia Ciudad del Este, los conductores perdían la paciencia por el camión atravesado, sin imaginar que en la zona sucedía un asalto de película.

Difícil de identificarlos

El fiscal Mieres refirió que tanto los camioneros como las víctimas difícilmente recuerden el rostro de los asaltantes, que no estaban encapuchados, porque actuaron con mucha rapidez.

El representante del Ministerio Publico dijo que la empresa “Guardián” aún no informó el monto de lo robado, aunque existen versiones policiales que dicen que asciende a G. 3.500 millones. La plata pertenece al Banco Familiar.

¿Y la patrullera?

El representante del Ministerio Público indicó que por protocolo de la Comandancia, la Policía tiene que acompañar a los móviles que transportan grandes sumas de dinero.

Indicó que desde la ciudad de O’Leary hasta Juan Manuel Frutos, una patrullera de la Policía acompañó a los transportadores de caudales.

El atraco sucedió aproximadamente a las 16:45, cuando la patrullera de la comisaría de Juan Manuel Frutos debía tomar la posta de la cobertura de seguridad.

El asalto sucedió justo en la transición de las patrulleras, cuando no había ningún policía en la zona, según los primeros datos que manejan los investigadores.

Hasta el momento sólo se tiene un automóvil que fue abandonado en las cercanías, pero nada de los delincuentes y mucho menos del botín.