Problemas en el embarazo
Muchas mujeres sufren una interrupción del embarazo, un aborto espontáneo, con todos los problemas físicos y emocionales que ello conlleva. Existen muchas causas que deben ser investigadas para corregir la enfermedad de base. Le consultamos su opinión a la Dra. Maybell Stewart Bonzi.
–El aborto espontáneo es la interrupción del embarazo antes de la semana 20, ocurre cuando el feto expulsado pesa menos de 500 gramos. En este período del embarazo, el feto no puede vivir fuera del útero materno, y podemos decir que es temprano cuando ocurre alrededor de las 12 semanas, que es lo más frecuente, o tardío cuando ocurre pasadas las 14 semanas de gestación. Las causas son múltiples. Cuando es de origen hormonal se produce por estas razones.
–Por alteración del funcionamiento del ovario: cuando hay un déficit en la producción de progesterona, que es la hormona que retiene el embarazo.
–Alteración del funcionamiento de la glándula tiroides, cuando hay hipotiroidismo.
Entre las causas infecciosas se encuentra:
- La toxoplasmosis, que es una enfermedad banal fuera del embarazo, pero si la adquiere la gestante, además de producir amenazas de aborto, puede producir malformaciones fetales. Las infecciones pueden presentarse sin dar ningún síntoma, y muchas veces se diagnostican por estudios específicos que indica el médico.
Las causas uterinas se dan por malformaciones, hipoplasia uterina (útero infantil: falta de desarrollo del útero) y también por incompetencia ístmico-cervical (alteración del cuello uterino que produce la dilatación espontánea del mismo, provocando el nacimiento del bebé). Otras razones de abortos son los miomas uterinos, que son tumores benignos del útero y se desarrollan dentro de la cavidad uterina. También se menciona a la endometriosis.
Es importante saber además que la mayoría de los abortos espontáneos se producen por anomalías genéticas en los cromosomas (filamentos que están en el núcleo de las células, donde se encuentra la información genética) que hacen que estos embarazos sean incompatibles con la vida. Entre un 60% y un 70% de los abortos espontáneos producidos durante el primer trimestre del embarazo son consecuencia de defectos genéticos o deficiencias cromosómicas que interfieren en la vitalidad fetal.
Entre los factores inmunológicos están los anticuerpos, proteínas que produce el organismo para protegernos de las infecciones, pero a veces se pueden fabricar anticuerpos que, en vez de darnos protección, atacan nuestros propios tejidos y dañan el organismo. Esto ocurre en el síndrome antifosfolipídico, enfermedad materna en la que se producen anticuerpos que interfieren en los mecanismos de coagulación y afectan la circulación de la sangre materna. Estas fallas del organismo materno repercuten en la circulación placentaria, lo que puede provocar el aborto espontáneo.
–¿Tiene que ver la edad de la paciente?
–Sí, tiene que ver, los abortos espontáneos suelen ser más frecuentes en mujeres de 35 a 45 años, por lo que habíamos hablado en las causas genéticas por alteraciones de los cromosomas. Sin embargo, también puede verse en mujeres jóvenes, quienes pueden sufrir de por lo menos un aborto espontáneo durante su etapa reproductiva.
–¿Qué le puede ocurrir a una mujer que no sabe que está embarazada y tiene un aborto?
–En ocasiones, cuando el aborto es muy precoz, ella puede sufrir intensos dolores de vientre y tener un sangrado anormal, fuera del ciclo y en mayor cantidad.
–¿Podrá tener otros hijos esa mujer?
–Sí, podrá tenerlos. Hay que recordar que un porcentaje importante de los embarazos humanos se pierden, y si se trata del primer aborto, por esta alta frecuencia no se estudia la causa. Cuando ocurren más de 2 abortos seguidos, sí, es necesario estudiar la causa y corregir la enfermedad de base
–¿Cómo se recupera física y emocionalmente una mujer luego de este suceso?
–La recuperación física es rápida, ya que luego del tratamiento desaparecen los dolores y la hemorragia, no así la recuperación síquica, pues el deseo de maternidad es inherente a la mujer. Incide el apoyo de la pareja y su entorno, así como la consulta con su médico ginecólogo, quien deberá explicarle y orientarla sobre un futuro embarazo.
“La recuperación física es rápida, luego del tratamiento desaparecen los dolores y la hemorragia, no así la parte psíquica”.
29 de Abril de 2010 19:33
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