Indígenas, decepcionados de la justicia
Decepcionados de los fiscales y jueces del Alto Paraná y de algunos legisladores que no dudan en apoyar a los sojeros brasileños, están los indígenas ava guaraní de Itakyry que, según las versiones, serían desalojados el viernes de las tierras que el Estado les adquirió en 1996.
ITAKYRY, Alto Paraná, Aníbal Modesto Velázquez, enviado especial). “Si nos expulsan de nuestras tierras, ¿adónde iremos a vivir?”, decía un cacique a numerosos nativos. Otros dirigentes, en cambio, hasta prometían derramar su sangre en defensa del territorio.
Este es el panorama que se vive en la propiedad de 2.638 hectáreas que habitan cinco comunidades indígenas Ava Guarani en esta localidad, ubicada 425 kilómetros al noreste de Asunción.
El predio es actualmente un gran descampado, donde sobresalen las precarias chozas, la escuela, dos cementerios y el atyha (lugar de reunión).
Los nativos están atemorizados por las informaciones diarias que reciben de las dependencias judiciales, que señalan que el viernes serán desalojados.
El martes pasado, a instancia de los supuestos propietarios brasileños, se realizó una reunión en la Comisión de Derechos Humanos de Senadores, ocasión en que la senadora Ana María de Acha pidió al viceministro de Seguridad, Carmelo Caballero, a que desalojaran a los nativos, a quienes el Estado les adquirió la propiedad en 1996.
Los abogados de los nativos mostraron las sentencias judiciales que protegen a los naturales. Sin embargo, la legisladora insistía con el desalojo, según denunció el representante jurídico Aníbal Alfonso.
No es la primera vez que los brasileños intentan desalojarlos.
En anteriores ocasiones, a la fuerza impidieron a los aborígenes que ocuparan sus tierras. Utilizaron incluso a las unidades policiales para alejar a los aborígenes.
La situación es tensa en la zona. Los nativos anunciaron que definitivamente no abandonarán la propiedad.
La misma está conformada por dos fincas inscriptas en los registros públicos, además cuenta con una mensura judicial realizada en el terreno.
Más de docientas personas, entre ellas numerosos niños, viven en la propiedad.
Decepción
Durante la visita que realizamos a la comunidad, los aborígenes relataron su decepción de las autoridades judiciales y de la senadora Acha.
No se explican cómo pueden omitir los documentos de las tierras que ellos tienen, para estar a favor de los brasileños y en perjuicio de paraguayos, quienes por años realizaron trámites para legalizar a sus nombres la propiedad.
Resistencia
Los indígenas están preocupados y hasta empezaron a preparar precarias flechas y lanzas supuestamente para resistir el posible desalojo.
Agustín Benítez, uno de los principales dirigentes de la comunidad, denunció que Alair Afonso es uno de los brasileños que tramita la salida de los aborígenes.
Territorio ancestral
La zona de Itakyry es considerada el gran territorio ancestral de los ava guarani.
Muchos de ellos fueron expulsados de la región para la construcción de la represa de Itaipú.
De concretarse el desalojo, centenares de nativos perderán las tierras, cuya compra implicó mucho sacrificio para el Estado paraguayo.







