PIDEN AL GOBIERNO PRECAUTELAR SU TERRITORIO
Obispos rechazan posible desalojo de indígenas ava guarani de Itakyry

En la orden de desalojo de los nativos aparece que esta decisión se tomó en la Comisión de Derechos Humanos de Senadores presidida por Ana María Mendoza de Acha.
Los obispos se pronunciaron ayer a favor de los indígenas ava guarani de Itakyry, quienes serían desalojados el viernes. Dicen que los nativos tienen los títulos y medidas cautelares que les favorecen, y en esas condiciones “el desalojo sería un atropello a sus derechos como pueblo”.
Los pastores reunidos en la 186ª asamblea plenaria ordinaria analizaron la situación que atraviesan las comunidades indígenas Ka’a guy Roky, Loma Tajy, Ka’a Poty y Ka’aty Miri / Formosa, del distrito de Itakyry, Alto Paraná, sobre quienes pesa una amenaza de desalojo de sus tierras ancestrales. Han decidido brindarles adhesión y apoyo en relación con sus derechos humanos fundamentales.
Según los antecedentes, en los años 1996 y 1997, el Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) adquirió una superficie de 2.638 hectáreas, cuyas fincas son las 1.584 y 1.709, que fueron debidamente inscriptas en la Dirección General de los Registros Públicos.
Agrega que en parte de sus territorios ancestrales, los miembros de las mencionadas comunidades fueron perturbados en sus derechos consuetudinarios, constitucionales y fundamentales.
Denuncian que terceros con grandes intereses económicos, que bajo el amparo ilegítimo de determinadas autoridades del Ministerio Público de la zona y algunos políticos, pretenden apropiarse de las tierras pertenecientes al Estado paraguayo, asiento de las comunidades mencionadas, intentando despojar de las tierras en las que los mismos tienen su hábitat natural.
Los pastores citan la Constitución, leyes y convenios internacionales que protegen a los nativos. Existen, además, denuncias presentadas por las comunidades respectivas ante la Cámara de Senadores, así como ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, sobre los reiterados intentos de despojo de sus territorios por parte de terceros extraños, sin que las mismas hayan sido tenidas en cuenta.
Seguidamente, cuestiona la convocatoria que hizo la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara Alta, durante la cual su presidenta (Ana María Mendoza de Acha) exigió al viceministro de Seguridad (Carmelo Caballero) agendar el desalojo de los indígenas de sus territorios ancestrales, a pesar de la existencia de resoluciones judiciales que protegen los derechos de los indígenas.
“De llevarse a cabo dicho procedimiento, con toda seguridad el desalojo sería un atropello y violación de los derechos de los pueblos indígenas que significaría la migración masiva de los mismos hacia las ciudades y que podría derivar en una nueva demanda internacional contra el Estado paraguayo”, expresan en el comunicado.
Por todo lo expuesto, los obispos se manifiestan a favor de los más desprotegidos, y solicitan al Gobierno precautelar los derechos territoriales de los pueblos indígenas y poner freno a las fuertes presiones económicas y políticas existentes.
Los pastores reunidos en la 186ª asamblea plenaria ordinaria analizaron la situación que atraviesan las comunidades indígenas Ka’a guy Roky, Loma Tajy, Ka’a Poty y Ka’aty Miri / Formosa, del distrito de Itakyry, Alto Paraná, sobre quienes pesa una amenaza de desalojo de sus tierras ancestrales. Han decidido brindarles adhesión y apoyo en relación con sus derechos humanos fundamentales.
Según los antecedentes, en los años 1996 y 1997, el Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) adquirió una superficie de 2.638 hectáreas, cuyas fincas son las 1.584 y 1.709, que fueron debidamente inscriptas en la Dirección General de los Registros Públicos.
Agrega que en parte de sus territorios ancestrales, los miembros de las mencionadas comunidades fueron perturbados en sus derechos consuetudinarios, constitucionales y fundamentales.
Denuncian que terceros con grandes intereses económicos, que bajo el amparo ilegítimo de determinadas autoridades del Ministerio Público de la zona y algunos políticos, pretenden apropiarse de las tierras pertenecientes al Estado paraguayo, asiento de las comunidades mencionadas, intentando despojar de las tierras en las que los mismos tienen su hábitat natural.
Los pastores citan la Constitución, leyes y convenios internacionales que protegen a los nativos. Existen, además, denuncias presentadas por las comunidades respectivas ante la Cámara de Senadores, así como ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, sobre los reiterados intentos de despojo de sus territorios por parte de terceros extraños, sin que las mismas hayan sido tenidas en cuenta.
Seguidamente, cuestiona la convocatoria que hizo la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara Alta, durante la cual su presidenta (Ana María Mendoza de Acha) exigió al viceministro de Seguridad (Carmelo Caballero) agendar el desalojo de los indígenas de sus territorios ancestrales, a pesar de la existencia de resoluciones judiciales que protegen los derechos de los indígenas.
“De llevarse a cabo dicho procedimiento, con toda seguridad el desalojo sería un atropello y violación de los derechos de los pueblos indígenas que significaría la migración masiva de los mismos hacia las ciudades y que podría derivar en una nueva demanda internacional contra el Estado paraguayo”, expresan en el comunicado.
Por todo lo expuesto, los obispos se manifiestan a favor de los más desprotegidos, y solicitan al Gobierno precautelar los derechos territoriales de los pueblos indígenas y poner freno a las fuertes presiones económicas y políticas existentes.
3 de Noviembre de 2009 20:43
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