Matilde Cantos, el compromiso social
El escritor y ensayista español Antonio Lara Ramos ha publicado un libro sobre la vida de Matilde Cantos, una mujer que marcó la diferencia entre sus congéneres, en una España que aún se resistía a la igualdad entre hombres y mujeres.
Esta es la historia bien escrita y excelentemente ilustrada con fotografías de la protagonista, de una activista social que vino al mundo un 20 de septiembre de 1898, en la ciudad de Granada.
Matilde Cantos vivió en el seno de una familia de posición económica desahogada, pero su conciencia tomó tempranamente responsabilidades y es así como, siendo aún una niña, se dolía hondamente de la pobreza de los golfillos que pasaban frío en las calles. Y quería hacer algo por ellos.
Entendió las cláusulas del amor. Se casó y tuvo dos hijos que murieron tempranamente; deseaba su independencia económica, la relación conyugal no marchaba bien. Entonces se dijo que lo suyo era la libertad absoluta.
Al trasladarse a Madrid encontró su válvula de escape. Lo daría todo por el socialismo. Con treinta años ingresó en el PSOE.
Ya había leído El capital y otros textos marxistas, pero por sobre todo, su espíritu tenía avidez de ideas, de dirigencias, de desafíos y posturas a favor del proletariado, de los desamparados, de los postergados.
Al constituirse el Comité Nacional de Mujeres Antifascistas de España (AMA), presidido por Dolores Ibarruri, La Pasionaria, Matilde se convirtió en la secretaria de la organización.
Entre las realidades que propició la República estuvo la creación del Instituto de Estudios Penales, que sustituía a la Escuela de Criminología, como centro para la formación del personal penitenciario. Dependía del Ministerio de Justicia y su primer director fue Luis Jiménez de Asúa.
VIDA EN PRISIÓN
Ella vio la violencia, el estado calamitoso e inhumano en que sobrevivían miles de presos. En su calidad de funcionaria de prisiones e impulsada por su gran vocación de penitenciarista, Matilde Cantos asistió a los cursos que se organizaban en el Instituto de Estudios Penales.
Matilde decía que la miseria arrastra a la delincuencia. Ocupó dos cargos importantes en los que se involucró a conciencia y con un alto sentido de compromiso social: Directora del Instituto de Estudios Penales e inspectora general de prisiones. “De esta forma puede decirse que remató felizmente una de sus grandes pasiones, el Instituto de Estudios Penales, asumiendo el cargo de máxima responsabilidad del mismo, lo que le impulsó a trabajar con ilusión y muchos ánimos porque mantuviera su actividad a pesar de las adversas circunstancias que concurrían” . Pág. 46.
Conoció a Federico García Lorca, de quien se hizo una gran amiga. También trabó amistad con los poetas Rafael Alberti y León Felipe. Cuando las circunstancias le fueron adversas y sus amistades eran arrestadas y hasta fusiladas, tuvo una entrevista en París con Pablo Neruda, quien le ofreció una oportunidad para vivir en Chile. Pero ella no quería ir a Chile.
En una oportunidad, contemplando el cuadro La Guernica, de Pablo Picasso, arrebatada, desbordada de sentimientos, sintió la mirada cómplice del artista, diciéndole, hablándole del desgarramiento que producía la guerra. Era una pacifista convencida.
Admiraba a Mariana Pineda, heroína española que murió víctima de sus convicciones liberales.
Cultivaba el humor como pocos, aun en los momentos en que el hambre y el hacinamiento en barcos que llevaban a refugiados podía voltear la cara del más risueño.
Matilde Cantos tenía un carácter abierto; buscaba el lado simple y resolutivo de las situaciones, pues no tropezaba con las ideas de nadie; eso habla de la amplitud de su carácter y de su mente.
Cuando había reuniones del comité, y las mujeres se echaban encima discusiones de carácter feminista, ella cortaba por lo sano el lado espeso de la polémica e iba directamente al grano.
Vivió mucho tiempo lejos de su padre. Cosas del exilio. Ella, que había nacido en cuna de oro, tuvo que tragarse la rabia de que, una vez muerto su progenitor, los cuervos se llevaran los bienes que a ella le pertenecían por ser hija única de la familia Cantos.
En octubre de 1982 el PSOE triunfó en las elecciones generales. Felipe González se convirtió en presidente; el Gobierno y España entraron en una etapa de mayor tranquilidad política, aunque se hacía necesaria una reconversión industrial para situar la economía española en consonancia con la Comunidad Europea.
Matilde, que había hecho una gran labor en las cárceles de México y que había aportado su valentía y su inteligencia en mejorar el panorama de España a través del sistema democrático, ya podía entregarse al descanso. Pero a pesar del estado desastroso de sus bronquios (era una gran fumadora) y de la merma de sus fuerzas físicas, empezó a escribir su biografía, o al menos, los momentos más importantes de su existencia, con las infaltables anécdotas. Empezó así a dar vida a Cartas de Doña Nadie a Don Nadie.
Leamos un trozo: “En Granada, el día 20 de septiembre de 1898, aparecí en este mundo. Según decía mi madre antes de tiempo, es decir, diez meses de matrimonio y siete de embarazo. Quizás por esta falta de cocción, nací flaca, feúcha y con un hambre voraz. El pecho generoso de mi madre logró que su niña sietemesina subiera como la espuma; nutrida con buena teta adquirí redondeces, crecí, gritaba alegremente y no era llorona ni arisca”.
Falleció el 25 de noviembre de 1987. Su vestuario y sus ahorros fueron a parar, por iniciativa de su sobrina Mari, a la residencia que la cobijaba. Matilde Cantos, española, es un ejemplo de compromiso social.
BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA DE ANTONIO LARA RAMOS: Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Granda y licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla. Ha desarrollado una fructífera labor de investigación en los campos histórico y educativo, con la publicación de varios libros sobre ambas disciplinas y más de cuarenta artículos científicos en distintas revistas especializadas. Como biógrafo, cabe destacar la biografía Pedro Antonio de Alarcón (Comares, 2001). Es, asimismo, colaborador habitual con artículos de opinión en la prensa diaria. Recientemente, publicó la novela La renta del dolor, en la que el personaje protagonista está inspirado en Matilde Cantos.







