El Gobierno se mantiene con la plata de “los ricos”
Voceros del Gobierno anuncian con bombos y platillos que se inyecta en el mercado un adelanto de 100 mil millones de guaraníes por salarios de fin de año, que beneficia a más de 200 mil funcionarios públicos, y que distribuirá 553 millones de dólares en estos dos últimos meses. Analizando este anuncio de claro tinte propagandístico se descubre fácilmente algo que es evidente: tales sumas de dinero no caen del cielo ni de la generosidad del Gobierno, como se quiere hacer aparentar, sino que son resultado de los impuestos. Pero, ¿quiénes pagan los impuestos? Como bien se sabe, los que trabajan, producen, se mantienen en la legalidad y les sobra algo. O sea, la mayor parte, aquellas personas que los marxistas bolivarianos llaman despectivamente “los ricos”. De modo que si no fuera porque los “ricos” cumplen en el pago de sus obligaciones fiscales, el gobierno de Lugo no podría estar hoy pavoneándose por su medida de anticipar salarios y aguinaldos y repartir dinero entre los necesitados. Lugo y sus voceros deben sentir más respeto por los contribuyentes, por los “ricos”, por “los que tienen cuentas corrientes bancarias”, pues gracias a ellos en este momento están pavoneándose de pagar salarios un poco antes de lo que marca el calendario, así como de acudir en auxilio de los pobres y de viajar de primera por el mundo disfrutando de placeres exquisitos.
Voceros del Gobierno anuncian con bombos y platillos que se inyecta en el mercado un adelanto de 100 mil millones de guaraníes por salarios de fin de año. El anticipo beneficia a más de 200 mil funcionarios públicos. Asimismo, anuncia que anticipará el aguinaldo del funcionariado, distribuyendo 553 millones de dólares en estos dos últimos meses.
Analizando este anuncio de claro tinte propagandístico, se descubre fácilmente algo que es, de por sí, evidente: tales sumas de dinero no caen del cielo ni de la generosidad del Gobierno, como se quiere hacer aparentar, sino que son resultado de los impuestos. Pero, ¿quiénes pagan los impuestos? Como bien se sabe, los que trabajan, producen, se mantienen en la legalidad y les sobra algo. O sea, la mayor parte, aquellas personas que los marxistas bolivarianos llaman despectivamente “los ricos”. Cuanto más dinero ganan estos contribuyentes, más impuestos pagan. Y los que no lo hacen es simplemente porque el Gobierno les permite evadir.
De modo que si no fuera porque los “ricos” cumplen en el pago de sus obligaciones fiscales, el gobierno de Fernando Lugo no podría estar hoy pavoneándose por su medida de anticipar salarios y aguinaldos y repartir dinero entre los necesitados.
Parece una perogrullada, pero hay que repetirlo: si no hay impuestos, no hay Estado. Y si no hay Estado, no hay Gobierno, porque este es ejercido por funcionarios cuyas remuneraciones se sustentan con el aporte que hacen los trabajadores y las empresas productivas, gente y entidades que obtienen ganancias lícitamente, que pagan sus impuestos, tasas y contribuciones, y con ese dinero y no otro es que el Gobierno sostiene el funcionamiento del Estado.
Aquí es donde los marxistas caen en flagrante contradicción por su propia torpeza intelectual. Atacan a “los ricos”, pero se les llena la boca de gusto cuando pueden proclamar a los cuatro vientos que pagarán a los empleados públicos el salario que les corresponde. Cuando Lugo y sus seguidores despotrican contra “los ricos”, ni por descuido mencionan que esos que son aludidos tan genérica y peyorativamente son los que aportan el dinero para que los funcionarios cobren sus sueldos a fin de mes y sus aguinaldos a fin de año; y ellos mismos, los altos jefes, puedan ir a pasear por el Primer Mundo con sus frondosas comitivas de amigos y parientes, viajando de lujo.
La perjudicial idea de avivar un rencor contra el que con el sudor de su frente gana dinero lícitamente continúa siendo práctica común solamente en países atrasados como el nuestro; y, por supuesto, en los que están sojuzgados por tiranías marxistas, donde se persiguen la iniciativa y la ganancia privada. De este modo, se busca someter a la sociedad a la indigna y mísera condición de dependencia crónica del Estado, el cual es manejado a su vez por una gavilla que oprime por medio de una burocracia rígida creada y manejada por el partido único, como actualmente sucede en Cuba, Corea del Norte y alguno que otro residuo fósil del marxismo mundial, históricamente fracasado y suprimido.
Fernando Lugo y sus voceros deben sentir más respeto por los contribuyentes, por los “ricos”, por “los que tienen cuentas corrientes bancarias”, pues gracias a ellos en este momento están pavoneándose de poder cumplir con su obligación de pagar salarios un poco antes de lo que marca el calendario, así como de acudir en auxilio de los pobres y de viajar de primera por el mundo disfrutando de placeres exquisitos.
Analizando este anuncio de claro tinte propagandístico, se descubre fácilmente algo que es, de por sí, evidente: tales sumas de dinero no caen del cielo ni de la generosidad del Gobierno, como se quiere hacer aparentar, sino que son resultado de los impuestos. Pero, ¿quiénes pagan los impuestos? Como bien se sabe, los que trabajan, producen, se mantienen en la legalidad y les sobra algo. O sea, la mayor parte, aquellas personas que los marxistas bolivarianos llaman despectivamente “los ricos”. Cuanto más dinero ganan estos contribuyentes, más impuestos pagan. Y los que no lo hacen es simplemente porque el Gobierno les permite evadir.
De modo que si no fuera porque los “ricos” cumplen en el pago de sus obligaciones fiscales, el gobierno de Fernando Lugo no podría estar hoy pavoneándose por su medida de anticipar salarios y aguinaldos y repartir dinero entre los necesitados.
Parece una perogrullada, pero hay que repetirlo: si no hay impuestos, no hay Estado. Y si no hay Estado, no hay Gobierno, porque este es ejercido por funcionarios cuyas remuneraciones se sustentan con el aporte que hacen los trabajadores y las empresas productivas, gente y entidades que obtienen ganancias lícitamente, que pagan sus impuestos, tasas y contribuciones, y con ese dinero y no otro es que el Gobierno sostiene el funcionamiento del Estado.
Aquí es donde los marxistas caen en flagrante contradicción por su propia torpeza intelectual. Atacan a “los ricos”, pero se les llena la boca de gusto cuando pueden proclamar a los cuatro vientos que pagarán a los empleados públicos el salario que les corresponde. Cuando Lugo y sus seguidores despotrican contra “los ricos”, ni por descuido mencionan que esos que son aludidos tan genérica y peyorativamente son los que aportan el dinero para que los funcionarios cobren sus sueldos a fin de mes y sus aguinaldos a fin de año; y ellos mismos, los altos jefes, puedan ir a pasear por el Primer Mundo con sus frondosas comitivas de amigos y parientes, viajando de lujo.
La perjudicial idea de avivar un rencor contra el que con el sudor de su frente gana dinero lícitamente continúa siendo práctica común solamente en países atrasados como el nuestro; y, por supuesto, en los que están sojuzgados por tiranías marxistas, donde se persiguen la iniciativa y la ganancia privada. De este modo, se busca someter a la sociedad a la indigna y mísera condición de dependencia crónica del Estado, el cual es manejado a su vez por una gavilla que oprime por medio de una burocracia rígida creada y manejada por el partido único, como actualmente sucede en Cuba, Corea del Norte y alguno que otro residuo fósil del marxismo mundial, históricamente fracasado y suprimido.
Fernando Lugo y sus voceros deben sentir más respeto por los contribuyentes, por los “ricos”, por “los que tienen cuentas corrientes bancarias”, pues gracias a ellos en este momento están pavoneándose de poder cumplir con su obligación de pagar salarios un poco antes de lo que marca el calendario, así como de acudir en auxilio de los pobres y de viajar de primera por el mundo disfrutando de placeres exquisitos.
20 de Noviembre de 2009 22:31
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25 Comentarios
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deisy
21 Nov 2009 22:38
Ja..Ja..Ja, Mira quien habla, Zucolillo "acero" contrabandista,evasor fiscal y gran amigo de los capo mafioso , que ahora estan desesperado porque ven en peligro sus negocio turbios.

carlos walter
21 Nov 2009 22:03
Lamentable el lenguaje de barricada de este diario!!

juan sin miedo
21 Nov 2009 21:12
este gobierno sera una verguenza, pero peor es la linea editorial de este diario que le da cada dia mas motivos a los pobres para odiar a los ricos, faltaba mas que la sociedad toda trabajadora y pagadora de impuestos tenga que agradecerles a los "ricos" por cumplir con su obligacion de pagar sus impuestos, esto delata la meszquindad del cerdo miserable propietario de esta empresa de comunicacion, envenenadora de la mente del pueblo paraguayo que por suerte ya no come vidrio. En este pais todos pagamos impuestos desde el momento en que realizamos la mas minima compra de algun producto, y habria que verificar realmente si los que mas tienen estan pagando lo que deberian pagar. Despierta Paraguay y espantate de la hipocresia de este diario y denuncia la inmunda mezquindad de quienes detentan el poder de los medios, enriquecidos durante decadas por su obsecuencia a los gobiernos de turno y amparados bajo pseudo persecuciones de la dictadura que sostuvieron en otros tiempos.

juandelospalotes
21 Nov 2009 20:31
PARAGUAY: UNICO PAIS EN EL MUNDO SIN CONTAR CON IMPUESTO A LA RENTA PERSONAL... POR FAVOR ABC!!! SE TE CAE LA CARA!!! HIJA DE DE MIL!!!

juandelospalotes
21 Nov 2009 20:25
Guillermo G, por que no pones cuanto evade el principal contribuyente??? (Cervecería Paraguaya SA)
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