Coimas y persecución a los turistas
SALTO DEL GUAIRA (Rosendo Duarte, corresponsal). Según la Cámara de Comercio, a diario se reciben denuncias y comentarios sobre el cobro de coimas y multas abusivas por la Policía Municipal de Tránsito e incluso de la Policía de Turismo.
Los datos refieren que los brasileños son acusados de transgredir la ley de tránsito y bajo ese pretexto son llevados hasta la parte posterior de la Municipalidad, donde son multados o supuestamente coimeados por funcionarios de la Municipalidad.
Según los comerciantes, las denuncias concretas son escasas, debido a que los extranjeros que caen en manos de los zorros son amenazados no solamente con costosas multas, sino además con la retención de su vehículo e incluso con un proceso penal. “Ellos les coaccionan y terminan supuestamente haciéndole un favor a los extranjeros, al hacer un arreglo con ellos, por un monto menor, pero sin boleta”, señaló Elvis Rojas, comerciante de la ciudad.
Afirmó que el fin de semana recibió varias denuncias de abuso contra los turistas por los servidores municipales. En uno de los casos un brasileño de la ciudad de Terra Roxa relató que tuvo que coimear con 70 reales a un efectivo de la Policía de tránsito, acusado de haber pasado el semáforo en rojo. “Me dijo que le siga hasta la Municipalidad, ahí me metió en una piecita y me dijo que la multa era más de G. 2.000.000. Finalmente me cobró 70 reales, sin boleta, y me dejó ir”, relató el brasileño que pidió el anonimato.
En una ocasión una brasileña fue coimeada 350 reales, bajo la misma acusación de haber cruzado el semáforo en rojo. Recurrió a un medio de comunicación local, y luego de su denuncia fue asistida por varios concejales, hasta que finalmente, con la intermediación de un agente fiscal, se le devolvió su dinero.
Llamativamente, en todas las ocasiones que hubo denuncias, el intendente municipal Carlos César Haitter (Alianza) salió en defensa de sus funcionarios. En este último caso señalado, por ejemplo, aseguró que no hubo coima, sino “quizás una falla de parte de su jefe de Tránsito Avelino Argüello porque no le expidió recibo.







