Obama plantea “reducción drástica” de las armas atómicas de EE.UU.
WASHINGTON (AFP, ANSA). El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, planteó este fin de semana la necesidad de reducir drásticamente tanto la cantidad como la importancia de las armas nucleares de Estados Unidos, al recordar el 40 aniversario del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
“La próxima revisión de nuestra filosofía nuclear irá más allá de la doctrina ya superada de la Guerra Fría y reducirá el rol de las armas nucleares en nuestra estrategia general de seguridad, aunque manteniendo un nivel de disuasión nuclear seguro y efectivo”, dijo el Mandatario.
Previamente, un funcionario de alto rango del Gobierno de Estados Unidos había dicho que la administración de Obama planeaba “una reducción drástica” en el arsenal nuclear del país, que se completaría a fines de marzo.
Obama planteó una visión de un mundo sin armas atómicas en un discurso en 2009 en Praga, aunque reconoció que tal vez no viva para verlo. “Estados Unidos reafirma nuestro compromiso para reforzar el régimen de no proliferación y así lograr los desafíos del siglo XXI en acuerdo con nuestra nueva visión de un mundo sin armas nucleares”, dijo Obama en el comunicado, unas semanas antes de una gran cumbre sobre la seguridad nuclear que convocó para abril en Washington.
La administración Obama está también involucrada en negociaciones con Rusia acerca de un nuevo tratado. De concretarse se reducirían “de manera significativa nuestros arsenales nucleares”, agregó.
Estados Unidos -único país en haber usado armas nucleares en situaciones de combate- todavía tiene un amplio arsenal nuclear con unas 2.200 ojivas nucleares listas y otras 2.500 que pueden ser activadas. “Tenemos el objetivo de ratificar el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, además de negociar otro tratado que ponga fin a la producción de material fisible destinado a las armas nucleares”, agregó Obama.
Combustible atómico
Además, la Casa Blanca propuso la creación de un banco internacional de combustible atómico destinado a usos civiles, que sea gestionado por la Agencia Internacional de Energía Atómica.
En abril se reunirán en Washington unos cuarenta jefes de Estado y gobierno en una cumbre convocada por Estados Unidos para tratar el tema de la proliferación nuclear.
Obama calificó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) de “piedra angular de los esfuerzos mundiales para impedir la proliferación de las armas nucleares”.
Su administración participa además en delicadas y lentas negociaciones diplomáticas tanto con Irán como con Corea del Norte para intentar impedir que ambos países desarrollen armas nucleares.
Irán, que firmó el TNP, sostiene que su controvertido programa nuclear solo apunta a un uso civil de la energía nuclear.
En cuanto a Corea del Norte, este país se retiró del tratado en 2003. Desde entonces realizó pruebas vinculadas a dos bombas nucleares.








