MSP Y MJT EVALUAN ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA SALUD PENITENCIARIA
Alta prevalencia de la tuberculosis entre internos de cárceles del país

El Dr. Iván Allende expone la situación de los internos ante referentes de la salud penitenciaria y los ministros de Salud Pública y de Justicia y Trabajo.
En el marco del seminario sobre “Salud Penitenciaria”, se destacó que Paraguay presenta la tasa de prevalencia de tuberculosis (TB) en cárceles más alta de la región. En el encuentro se analizó la posibilidad de establecer un convenio interinstitucional para mejorar el control de dicha afección y del VIH/sida en las penitenciarías.
El hacinamiento, las malas condiciones de ventilación e iluminación de las celdas, la escasez de actividades, las carencias de recursos de salud, la pobreza y la mala alimentación son algunos de los factores que contribuyen a la transmisión de la tuberculosis en las penitenciarías, según se destacó en el encuentro desarrollado ayer en el Hotel Crowne Plaza.
El Dr. Iván Allende, director de Vigilancia de la Salud, informó además que las patologías más frecuentes entre los internos son: problemas de presión arterial, trastornos psiquiátricos, diabetes, daños cardiovasculares, sífilis, traumatismo con colostomía (como consecuencia de la violencia), el VIH y el lupus.
Según se destacó en un informe, elaborado en el año 2007, la tasa de prevalencia de la tuberculosis entre las personas privadas de libertad, de nuestro país, es 26 veces mayor que entre la población en general, constituyéndose en una de las más altas de la región.
En cuanto a las condiciones de hacinamiento, se mencionó que el promedio entre todas las penitenciarías es de un 102%, pero si se evalúa solamente a la cárcel de Tacumbú, esta cifra es cercana al 300%.
En este sentido, la Dra. Celia Martínez, directora del Programa Nacional de Tuberculosis, presentó una propuesta de convenio entre los ministerios de Salud Pública, y Justicia y Trabajo, con la Corte Suprema de Justicia, para mejorar el control de la TB y el VIH. La misma establece que Salud se encargue de la atención, la provisión de medicamentos, el diagnóstico; mientras que el MJT debe mejorar las condiciones edilicias y disminuir la vulnerabilidad de los internos hacia las enfermedades. El rol de la Corte Suprema, en dicha propuesta, es la aceleración de los procesos de condena, la búsqueda de alternativas a la prisión, y la reducción o conmutación de la pena a promotores de la salud.
La ministra de Salud, Esperanza Martínez, expresó su preocupación ante el peligro que representa esta alta prevalencia de la TB, no solo para los internos, sino para las 5.000 personas que visitan semanalmente las cárceles.
Indicó, además, que el financiamiento del proyecto para mejorar la salud de los reclusos proviene del Fondo Global de Lucha contra la tuberculosis, el sida y la malaria.
El hacinamiento, las malas condiciones de ventilación e iluminación de las celdas, la escasez de actividades, las carencias de recursos de salud, la pobreza y la mala alimentación son algunos de los factores que contribuyen a la transmisión de la tuberculosis en las penitenciarías, según se destacó en el encuentro desarrollado ayer en el Hotel Crowne Plaza.
El Dr. Iván Allende, director de Vigilancia de la Salud, informó además que las patologías más frecuentes entre los internos son: problemas de presión arterial, trastornos psiquiátricos, diabetes, daños cardiovasculares, sífilis, traumatismo con colostomía (como consecuencia de la violencia), el VIH y el lupus.
Según se destacó en un informe, elaborado en el año 2007, la tasa de prevalencia de la tuberculosis entre las personas privadas de libertad, de nuestro país, es 26 veces mayor que entre la población en general, constituyéndose en una de las más altas de la región.
En cuanto a las condiciones de hacinamiento, se mencionó que el promedio entre todas las penitenciarías es de un 102%, pero si se evalúa solamente a la cárcel de Tacumbú, esta cifra es cercana al 300%.
En este sentido, la Dra. Celia Martínez, directora del Programa Nacional de Tuberculosis, presentó una propuesta de convenio entre los ministerios de Salud Pública, y Justicia y Trabajo, con la Corte Suprema de Justicia, para mejorar el control de la TB y el VIH. La misma establece que Salud se encargue de la atención, la provisión de medicamentos, el diagnóstico; mientras que el MJT debe mejorar las condiciones edilicias y disminuir la vulnerabilidad de los internos hacia las enfermedades. El rol de la Corte Suprema, en dicha propuesta, es la aceleración de los procesos de condena, la búsqueda de alternativas a la prisión, y la reducción o conmutación de la pena a promotores de la salud.
La ministra de Salud, Esperanza Martínez, expresó su preocupación ante el peligro que representa esta alta prevalencia de la TB, no solo para los internos, sino para las 5.000 personas que visitan semanalmente las cárceles.
Indicó, además, que el financiamiento del proyecto para mejorar la salud de los reclusos proviene del Fondo Global de Lucha contra la tuberculosis, el sida y la malaria.
18 de Marzo de 2010 20:53
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