EPP negoció por Zavala desde Puerto Casado
Informes de inteligencia de la Policía Nacional a los que hemos tenido acceso confirman que la mayoría de las llamadas realizadas por el Ejército del Pueblo Paraguayo para negociar el rescate de Fidel Zavala se realizaron desde Puerto Casado. Incluso se supo que se analizó la posibilidad de una intervención a gran escala del pueblo, que se descartó justamente para no interrumpir la comunicación. En manuscritos del EPP se habla de la necesidad de establecer un centro de retaguardia en Alto Paraguay. Es razonable sospechar de vínculos con los violentos grupos extremistas que hace tiempo dominan esta comunidad.

El servicio de Inteligencia de la Policía Nacional confirmó que el Ejército del Pueblo Paraguayo negoció la libertad de Fidel Zavala desde Puerto Casado. El negociador del grupo extorsivo encontró el refugio y apoyo logístico necesario para chantajear a la familia Zavala.
El Ejército del Pueblo Paraguayo se instaló en Puerto Casado: agentes de inteligencia de la Policía Nacional confirmaron que las negociaciones en torno a la libertad de Fidel Zavala se realizaron a través de un teléfono instalado en la ciudad.
El seguimiento de las llamadas permitió conocer la ubicación del negociador, por el Ejército del Pueblo Paraguayo. La triangulación determinó que el aparato telefónico celular estaba ubicado en la misma ciudad de Puerto Casado.
El análisis de la voz, realizada a través de grabaciones obtenidas de las llamadas, indica que las negociaciones, desde el principio del secuestro de Fidel Zavala, fueron realizadas por una misma persona. En todas las oportunidades las comunicaciones tuvieron como punto de inicio a Puerto Casado.
Esto indica que el negociador del Ejército del Pueblo Paraguayo tiene posibilidades para mimetizarse dentro de la población casadeña; de hecho, cuenta con la suficiente cobertura logística para instalarse en el Alto Paraguay.
En procura de despistar a las fuerzas de seguridad, el negociador empleó diferentes números telefónicos, pero en todas las oportunidades los equipos de comunicación detectaron que las llamadas se realizaban desde un mismo punto: Puerto Casado.
Apoyo logístico
Puerto Casado forma parte del esquema de apoyo logístico del Ejército del Pueblo Paraguayo; es la retaguardia en la actividad delictiva que llevan adelante contra el Estado paraguayo, aquí es donde obtienen seguridad de que podrán estar fuera del alcance de las fuerzas de seguridad. Esta localidad del Alto Paraguay no está incluida en el esquema de combate del EPP, que tiene a los departamentos de San Pedro y Concepción como áreas de contacto con la Policía Nacional y Fuerzas Militares.
Vallemí se considera una zona intermedia, hasta donde llegan las patrullas del EPP, bordeando los grandes montes que formaban parte de la propiedad de Cipasa, hoy distribuida en propiedades menores.
Puerto Casado, prácticamente enfrente de Vallemí, brinda refugio para descanso, planificación y logística.
Agentes de Inteligencia sostienen la posibilidad de que el Ejército del Pueblo Paraguayo pueda disponer en Puerto Casado de un campo de entrenamiento, mencionan específicamente los montes que rodean al Cerro Galván, situado a unos 11 kilómetros al suroeste de la ciudad.
Cerro Galván y sus alrededores disponen tanto del espacio como la seguridad suficiente para brindar entrenamiento paramilitar. Un solo camino llega hasta el pie del cerro, de allí la facilidad para controlar el acceso al sector.
A esto se suman áreas inaccesibles, salvo pequeños senderos, que impiden visualizar desde el aire la existencia de campamentos. En Cerro Galván funciona un establecimiento ganadero, propiedad de Victoria SA, que fue ocupado por seguidores de la Comisión Pro Tierra.
En el período en que Fidel Zavala permaneció secuestrado por el EPP, efectivos de la Fuerza de Tareas Conjunta realizaron entrenamiento en diversos terrenos. Miembros de la Infantería de Marina tuvieron como hipótesis una intervención a gran escala en Puerto Casado, dada la confirmación de la presencia del EPP en la ciudad.
Refugio de Martí
Anuncio Martí, de acuerdo a publicaciones periodísticas y testimonios de pobladores, estuvo refugiado en la casa parroquial de Puerto Casado. Esto sucedió en los primeros meses del año 2002, cuando las fuerzas de seguridad del Estado lo buscaban por el secuestro de María Edith de Debernardi.
Efectivos de inteligencia llegaron inclusive a viajar a Vallemí, ante informaciones de que Anuncio Martí cruzaba al Brasil por el río Apa. La información resultó ser cierta, pero en ese momento no se contaba con datos sobre su presencia en Puerto Casado.
Los sacerdotes católicos ocultaron a Martí y permitieron que lograra evadir a la justicia. Con anterioridad, Anuncio Martí era visto con frecuencia en la ciudad. En todas las oportunidades que visitó el Alto Paraguay se alojo en la casa parroquial casadeña; utilizaba los viajes a la región para captar adeptos para el Partido Patria Libre.
Anuncio Martí, en este momento, se encuentra en Brasil con status de refugiado político. El gobierno de Fernando Lugo intenta convencer a Itamaraty de la necesidad de juzgarlo por el secuestro de María Edith de Debernardi. La presencia del EPP explica la virulencia del conflicto en Puerto Casado, una comunidad empobrecida por la corrupción.
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