A la final, sin ganar

MENDOZA (Enviado especial). La selección nacional está en la final de la Copa América 2011 sin ganar aún. Anoche sufrió para empatar sin goles con Venezuela y otra vez imponerse en los penales, esta vez 5-3.

Sin temor a equivocarnos, este sí fue definitivamente el peor de los partidos de la Albirroja.Paraguay no gana, tampoco pierde y así llega a la final porque sabe hacerse grande en los penales cuando es menos en el fútbol durante los tiempos reglamentarios y alargues.   

En lo que fue el primer tiempo no encontramos más que aquel cabezazo de Verón, que tapó el arquero venezolano Vega, en cuanto a ocasiones claras de gol para Paraguay. El manejo de la pelota fue intermitente, pero más que el rival, sin embargo al llegar el momento de pasar, fue ahí donde casi siempre se equivocaron los del cuadro de Martino. La intención de distribución y manejo del balón por parte de Néstor Ortigoza no tuvo consistencia y a los que tuvo más cercanos a él siempre les costó dar acertadamente el toque al compañero. El conjunto venezonalo en lo suyo, cada vez que recuperó el esférico, inmediatamente apareció el pase largo, una virtud que la manejó bien y los atacantes no dudaron en poner en zozobra al fondo albirrojo, pero felizmente hubo el relevo necesario para evitar que lleguen hasta Villar. Qué susto nos pegamos cuando Vizcarrondo cabeceó y la pelota terminó en el arco paraguayo, pero una posición adelantada de Rondón, quien tocó el balón en su trayecto, fue divisada por el asistente y el árbitro mexicano Chacón invalidó la conquista. Pero la primera etapa se fue con un peor susto:  un golpe de cabeza de Moreno fue a chocar en el travesaño, del rebote otra vez se hace de la pelota un rival, el peligroso Rondón, y justo estuvo ahí Villar para acallar el grito de gol de los venezolanos.   

El recuento muestra que se trató de tener el balón el mayor tiempo posible, pero las corridas de Nelson Haedo no alcanzaron para tener a favor por lo menos una clara oportunidad para marcar la ventaja. El frío aumentaba y se esperaba ver hasta donde podía "calentar" el tiempo restante la formación guaraní, pues Venezuela terminó mejor el primer período.   

Y qué se puede decir de lo que fueron los segundos cuarenta y cinco minutos. Nada hubo frente a los arcos, más allá que la Albirroja arrancó con más calor, pero la temperatura iba en descenso vertiginoso y eso afectó a todos en el campo, se vio muy poco a lo largo de esta etapa. Y para colmo para nuestro equipo, Roque Santa Cruz, que estuvo para arrancar el partido de anoche pero  no fue así, solo saltó a la cancha casi a la media hora de juego en este lapso y estuvo nada más que siete minutos, resintió la dolencia en el muslo y fue cambiado de nuevo. Un cambio quemado, pero, error o no de Tata Martino en hacerlo ingresar, ya es otra historia.   

Ni peligro de gol generó Paraguay y se fueron al alargue, el segundo consecutivo para los paraguayos ante un rival mucho más descansado y entero. La cosa iba de mal en peor, Paraguay se salvó gracias a los palos un par de veces, se fue expulsado Martino, lo siguió Santana y también Pautasso. Después aguantar la segunda parte del alargue, se hizo como sea, jugando de chico, y se hicieron grandes en la definición por penales para anotarse en la final sin ganar aún. A mejorar para llegar al objetivo. Así no se puede.