Iglesia católica hondureña pide a Zelaya que no vuelva al país

La Iglesia católica hondureña salió del silencio que había mantenido tras el golpe de Estado del domingo pasado para pedir este sábado al depuesto presidente Manuel Zelaya que no regrese al país y evitar de ese modo lo que calificó como "un baño de sangre" .
El cardenal Oscar Rodríguez advirtió a Zelaya que "un regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre" , poco antes de que el derrocado mandatario anunciara que volvería a Honduras este domingo, según declaraciones a la cadena multiestatal Telesur.

"Sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida, hasta el día de hoy no ha muerto un solo hondureño, por favor medite porque después sería demasiado tarde" , instó el cardenal, quien el viernes se reunió con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) , José Miguel Insulza.

El cardenal envió un mensaje a Zelaya al recordarle que el "día de su toma de posesión usted citó claramente tres mandamientos de la ley de Dios: no mentir, no robar, no matar" .

"Los obispos hemos llegado a la conclusión que Honduras sigue viviendo en democracia" pese al derrocamiento de Zelaya, afirmó por su lado a la AFP el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, monseñor Juan José Pineda.

"Nos dirigimos a la comunidad internacional para que escuche nuestra versión. Aquí no ha habido un sólo muerto, pero los personeros del gobierno anterior han dicho que ha habido masacre y no están apegados a la verdad" , indicó el prelado.

La Iglesia católica en Honduras, donde el 80% de la población se declara católica, demandó que la crisis generada por la salida de Zelaya se resuelva "mediante el diálogo" .

"Hay que crear las condiciones para que la reconciliación se produzca" , opinó Efraín Díaz, ex diputado socialdemócrata y director del Movimiento para el Consenso Ciudadano, quien piensa que esta "toma de partido" de la Iglesia en contra del retorno de Zelaya no va a facilitar esa tarea.

A favor del retorno del derrocado presidente están en su mayoría los sectores más desfavorecidos, campesinos y movimientos comunitarios de izquierda, mientras que en torno al mandatario designado por el Congreso, Ricardo Micheletti, han cerrado filas la clase media alta y los empresarios.

Díaz consideró que en los días que precedieron al golpe de Estado, la Iglesia Católica debió haberse pronunciado sobre la crítica situación política y social en el país.

"La Iglesia no lo intentó con más determinación. Si hubiera jugado un papel mucho más activo en propiciar una salida política, quizá lo hubiera podido lograr, por su credibilidad y fuerza moral" , dijo.

La Iglesia católica se opuso a la celebración de la consulta popular convocada por Zelaya para el domingo pasado, con la cual pretendía una reforma de la Constitución que posibilitara la reelección presidencial.

Esa consulta había sido declarada ilegal por la justicia, el Congreso y el Tribunal Electoral, y la insistencia de Zelaya por llevarla a cabo fue el detonante para el golpe de Estado.

El presidente de la Confederación Evangélica, Oswaldo Canales, también abogó por el camino del diálogo para resolver la crisis política.

"Estamos confiando que todo esto sea para bien y que las personas que van a asumir la responsabilidad en el país sean sensatas y honestas" , subrayó el pastor de la iglesia evangélica Vida Abundante.

AFP
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