La empresa del hijo del diputado no cumplió exigencia, pero igual ganó

El comité evaluador del MEC ignoró por completo el incumplimiento de la firma NJS S.A. de uno de los requisitos establecidos en el pliego en relación a la experiencia que debe tener la firma  en la venta de productos similares a lo ofertado. Pese a ello le adjudicaron por valor de US$ 1,8 millones para proveer televisores, reproductores de DVD, además de minicomponentes.

Otra desprolijidad del comité evaluador del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) se observa en que no tuvieron en cuenta el balance 2009-2010 presentado por la empresa de NJS S.A., propiedad de Óscar Marcelo Chamorro Lafarja, hijo del diputado colorado José Chamorro.   

En el mismo pliego de bases y condiciones figura un punto relacionado a la experiencia de las empresas y dice: Contratos y/o facturaciones anteriores de bienes similares a lo ofertado, en los últimos dos años (2009 y 2010) equivalentes al 30% de su oferta. Podrán presentarse la cantidad de contratos y recepciones finales que fueren necesarios para acreditar el volumen o monto solicitado.   
El precio inicial presentado por NJS en la subasta a la baja fue de G. 6.419.296.400. Para cumplir con la experiencia del 30% debió presentar facturaciones de bienes similares por valor de G. 1.925.788.920. Al observar la copia del balance presentado por el hijo del diputado, su facturación solo llega a los G. 300 millones.   

La pregunta que surge es: ¿será que el comité evaluador verificó este requisito? Por lo visto que no, por eso le adjudicaron a NJS en las dos licitaciones, el primero para las aulas temáticas y el segundo para la campaña de alfabetización.   

La adjudicación total fue de US$ 1,8 millones por la provisión de 5.198 televisores, la misma cantidad de reproductores de DVD y 1.166 minicomponentes.   

Lo más llamativo de esto es que la empresa de Chamorro fue la beneficiada pese a presentar la oferta más alta entre todos los oferentes.   

Otro aspecto muy llamativo es que en el portal de Contrataciones Públicas todavía figura la nota de fecha 15 de diciembre remitida por Gloria Núñez de Escobar, coordinadora de la Unidad Operativa de Contrataciones, al director de Contrataciones Públicas, Eduardo de Gásperi. En la misma señala que la empresa ganadora de los lotes 1 y 2 era Data Lab, por valor de G. 1.350.000.000 el primero y G. 820.000.000 el segundo. Sin embargo, modificaron este resultado y la mayor parte le dieron a NJS S.A., es decir, G. 1.900.000.000 y G. 174 millones a Data Lab.   

¿Por qué la misma titular de la UOC del MEC firma una resolución en la que figura un ganador y al final, a la hora de firmar el contrato, aparece otro adjudicado?

Protesta  

Uno de los oferentes, NGO SAECA, presentó un pedido de impugnación de la segunda licitación del MEC ante la Dirección de Contrataciones. Esta firma reclama que cumplió con todos los requisitos del pliego de bases y condiciones, pero que fue descalificada y encima su oferta tiene una diferencia de G. 800 millones en comparación a la adjudicada, que fue NJS S.A.   

Al respecto, el ministro de Educación Víctor Ríos dijo que esperará el resultado de esta protesta para determinar la licitación.   

Conexiones de Rejalaga y Chamorro  

Fuentes cruzadas tanto del MEC como de ex empleados de Chamorro confirman la fuerte influencia que ejerce el ex director de Contrataciones Públicas Max Rejalaga con el propietario de la firma NJS S.A.   

Por un lado, el propio ministro Ríos confirmó que Rejalaga lo estuvo asesorando en las primeras semanas de su gestión y que incluso lo quiso contratar, pero este no aceptó. Lo cierto es que el equipo de Rejalaga  desembarcó en el MEC, por ejemplo, el abogado Jorge Paiva Rocholl, miembro del comité de evaluación, quien es director general de asesoría jurídica del MEC, fue asesor jurídico de Contrataciones; la abogada Gloria Núñez de Escobar, directora de Contrataciones del MEC, fue jefa de subasta de Contrataciones, y Ana Mencia, quien se desempeña como directora general de administración y finanzas del MEC, fue tesorera de Contrataciones.   

Por otro lado, ex empleados de una de las empresas de Chamorro afirman que Rejalaga permanentemente iba a la oficina y que incluso asesoraba en las licitaciones, principalmente en las subastas del MEC, aprovechando el contacto que tenía con sus ex colaboradores cercanos.

Es por ello que las empresas que presentaron protestas ante Contrataciones dudan de la imparcialidad de la institución, teniendo en cuenta las influencias de sus funcionarios comisionados.