Tacumbú, a un paso de una tragedia igual a la de Honduras

La Penitenciaría Nacional de Tacumbú es una verdadera bomba de tiempo. Tiene capacidad para 1.500 internos, como máximo, pero actualmente alberga a poco más de 3.500 convictos, de los cuales apenas 890 están condenados.

Su deteriorada estructura, que facilitó la excavación de un túnel de 6,50 metros que daba directo a la calle México, desnuda la crítica situación del penal. Muchos creen que ante una tragedia, como el incendio en un reclusorio de Honduras, el final sería más espantoso. La cárcel de Tacumbú cuenta actualmente con 3.508 internos, hasta este fin de semana, pese a que su capacidad real, con las últimas refacciones y ampliaciones, es de solo 1.500 reos.   

Esto convierte al penal en uno de los más hacinados y peligrosos del continente.   
   
Además, la crítica situación edilicia conspira contra el supuesto plan de reformación del que tanto se jactan las autoridades judiciales.   

El túnel detectado el jueves último, que conectaba una celda con la vereda de la calle México, es una muestra evidente de la deteriorada estructura del correccional, ya que los mismos convictos que hicieron la excavación revelaron que la tierra blanda les facilitó el trabajo.

El mencionado túnel ya había sido hecho por otros internos, pero 15 años atrás, aunque las autoridades carcelarias de entonces no se preocuparon por bloquear correctamente y dejaron hueca la perforación, que esta vez solo tuvo que ser reabierta.

Los implicados
   
Tres convictos se atribuyeron la construcción del túnel, entre ellos Hilario Villalba Álvarez (30), procesado por el crimen del productor sojero argentino Esteban Andreoli (28) y el ingeniero paraguayo Modesto Gamarra Giménez (51), ocurrido en una estancia de Canindeyú, el 17 de diciembre de 2008.   
  
Otro implicado es el recluso Nelson Ramón Cuevas Leiva (21), preso por el asesinato del apostador de carreras de caballos Enrique Ferriol  Quintana (41), cuyo cuerpo fue hallado en un yuyal de Ypané, el 26 de marzo de 2009.   

El tercero es Arnaldo Garay Medina ó Arnaldo Bobadilla Garay (31),  recluido desde el 27 de marzo de 2004, por un asalto en Capiatá.

El caso y sus derivaciones

El túnel descubierto fue construido desde las 22:00 del miércoles último, hasta las 4:00 del jueves, cuando la perforación alcanzó la vereda de la calle México, a un costado del penal.

Sin embargo, un perro percibió el inusual movimiento en la zona y comenzó a ladrar, lo que a su vez alertó a uno de los centinelas de la cárcel, que estaba armado con una escopeta en una garita, justo encima de donde salía el túnel.

A las 4:03, el primer interno asomó la cabeza hacia la calle, pero el guardia ya lo apuntaba, según captó también el nuevo sistema de circuito cerrado de la cárcel. De este modo, se abortó un plan de fuga masiva. Los involucrados van a ser aislados por 30 días y luego serían derivados a otras cárceles del país.