Según esas fuentes, organismos como la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC), el principal órgano de planificación económica del país, están elaborando una estrategia para crear una red interconectada de centros de computación que sería operada principalmente por empresas estatales como China Mobile y China Telecom.
El objetivo es que al menos el 80 % de la tecnología empleada, incluidos los chips de IA, proceda de proveedores nacionales como Huawei, reduciendo así la dependencia de fabricantes estadounidenses como Nvidia y AMD.
La inversión, estimada en unos dos billones de yuanes (295.000 millones de dólares, 255.000 millones de euros), se financiaría principalmente mediante deuda soberana, incluidos bonos especiales a muy largo plazo, así como fondos estatales destinados a sectores estratégicos, complementados con préstamos bancarios y capital privado.
El proyecto, todavía en fase preliminar y sujeto a cambios, formaría parte del programa de las 'Seis Redes' anunciado este año por Pekín, una estrategia para reforzar infraestructuras consideradas clave para el crecimiento futuro, entre ellas las de computación, comunicaciones, energía y logística.
Dentro de ese esquema, la denominada "red de computación" busca integrar los recursos informáticos dispersos por el país para facilitar el desarrollo de modelos y aplicaciones de IA.
Las mismas fuentes indicaron que las autoridades también estudian integrar la red eléctrica con esa iniciativa, lo que elevaría la inversión total prevista hasta al menos cinco billones de yuanes (737.000 millones de dólares, 638.000 millones de euros).
La información se conoce en un momento de fuerte competencia entre China y Estados Unidos por el liderazgo en IA y de crecientes restricciones estadounidenses a la exportación de semiconductores avanzados al gigante asiático.
En su nuevo plan quinquenal para 2026-2030, Pekín ya había situado la IA y la infraestructura de datos entre las prioridades para la modernización económica del país.
Asimismo, grandes tecnológicas chinas han acelerado sus inversiones en este ámbito: ByteDance estudia destinar hasta 70.000 millones de dólares a IA, mientras que DeepSeek ultima una ronda de financiación valorada en unos 7.400 millones de dólares, según informó recientemente ese mismo medio.
La apuesta por reforzar la capacidad informática nacional coincide además con la creciente presión de Washington sobre el sector tecnológico chino, incluida la ampliación de las restricciones a la exportación de chips avanzados y las medidas destinadas a limitar el acceso de Pekín a tecnologías consideradas estratégicas.
