Dani Alves lidera la defensa del oro de Brasil

TOKIO. Brasil, con el multicampeón Dani Alves como abanderado de las ilusiones que alberga una plantilla con mucho talento y cierta experiencia en la elite del fútbol europeo, sale a defender el oro olímpico logrado en Rio-2016, a partir del 22 de junio en el torneo masculino de balompié de Tokio-2020.

Dani Alves (c) es el más experimentado del equipo brasileño.
Dani Alves (c) es el más experimentado del equipo brasileño.072353+0000 CHARLY TRIBALLEAU

Ya sin el peso de una pesada mochila que cargó durante años por no poder conquistar el único título que faltaba en las vitrinas de la Confederación Brasileña, la ‘Seleçao’ que dirige André Jardine encara su participación en los Juegos-2020 sin Neymar, líder en la obtención de la presea dorada en 2016, pero con nombres de peso como el delantero del Everton Richarlison, flamante finalista de la Copa América-2021, además del propio Alves.

Jardine tampoco contará con otros elementos que le fueron negados por sus clubes como el madridista Rodrygo o el punta del Flamengo Pedro, que sí pretendía, pero al menos hizo uso de los tres refuerzos -mayores de 24 años— que le permite el reglamento del torneo. A Dani Alves se suman en la lista definitiva el portero Santos, del Atlético Paranaense, y el defensa del Sevilla español Diego Carlos.

Debut ante la Mannschaft

De todos modos, hay que seguir de cerca a muchos jóvenes con gran talento que han derrochado su magia en Europa, como el atacante Gabriel Martinelli, del Arsenal inglés, el volante Reinier del Borussia Dortmund alemán, o el centrocampista Douglas Luiz, del Aston Villa de la Premier League inglesa.

Tres veces medalla de plata (Los Ángeles-1984, Seúl-1988 y Londres-2012) y dos veces bronce (Atlanta-1996 y Pekín-2008), la Seleçao arrancará el certamen frente a Alemania, casualmente rival frente al que obtuvo el oro en sus Juegos, tras ganar 5-4 por penales luego de igualar 1 a 1 en Río-2016.

“Es un gran debut para nosotros: un clásico mundial, la final de los últimos Juegos Olímpicos, en un estadio en el que tenemos grandes recuerdos de una final del Mundial que ganó Brasil” en 2002 con el Fenómeno Ronaldo a la cabeza, había dicho Jardine tras el sorteo que dio nombres a sus rivales.

Costa de Marfil, muy bien reforzada por hombres que militan en gigantes europeos, y la más débil Arabia Saudita completan el cuadro D, que otorga dos boletos para los cuartos de final. A partir de allí, comienza el ‘mata o muere’ que tanto sabe jugar la Canarinha.