"Las mejores decisiones surgen de saber escuchar. El fútbol no se gobierna bien cuando las decisiones se toman de forma aislada. Los futbolistas deben tener una voz real cuando debatimos sobre el calendario, la salud, la carga de trabajo y el futuro de las competiciones", afirmó en una entrevista este martes en uefa.com.
El dirigente esloveno, que cumplirá una década como presidente el próximo 14 de septiembre, consideró en este sentido que la representación de los jugadores "ha sido especialmente importante" y abogó también por tratar a los aficionados "con un gran respeto y aprecio, y no simplemente como clientes".
"Por muy común que se haya vuelto ese desafortunado término en el entorno del negocio del fútbol moderno. Sin ellos, el fútbol pierde su sentido y su alma. El objetivo es hacer de la UEFA un lugar donde la familia del fútbol pueda discrepar de forma constructiva y, aun así, seguir avanzando junta. La gobernanza debe construirse sobre la base de una consulta seria, el respeto mutuo y la capacidad de encontrar soluciones equilibradas", subrayó.
Ceferin se refirió a los riesgos y desafíos a los que defe hacer frente el fútbol europeo, pese a encontrarse en "una posición sólida", como demuestran los estadios llenos, las cifras de audiencia de las competiciones y el seguimiento de las mismas.
"Desde el punto de vista financiero, el deporte sigue creciendo, pero debemos mantener la cautela, ya que el crecimiento de los ingresos por sí solo no es un indicador de sostenibilidad. Los costes también están aumentando. La presión sobre los jugadores de élite es fuerte. El calendario es exigente. Algunos clubes y ligas sufren tensiones financieras, y persiste el riesgo de que la brecha entre los clubes más grandes y el resto se amplíe", señaló.
En su opinión, la UEFA "se toma muy en serio cada uno de estos desafíos", por lo que "busca soluciones a través del diálogo y el entendimiento con todas las partes interesadas", y consideró que la temporada que acaba de terminar ha sido "muy sólida, tanto en el terreno de juego como en lo que representa para el fútbol europeo".
Destacó la emoción que han tenido las competiciones masculinas, porque "el protagonismo de las noches europeas nunca debe pertenecer únicamente a un pequeño número de clubes", junto al nivel del fútbol femenino, que "está subiendo rápidamente y el interés de los aficionados, las cadenas de televisión y los clubes crece a la par".
"Para la UEFA, el objetivo sigue estando claro: nuestras competiciones deben ser comercialmente sólidas y atractivas, pero también deben representar la apertura, la integridad y la celebración del juego. Esta temporada ha vuelto a demostrar que avanzamos en la dirección correcta", reflexionó.
Sobre sus principales experiencias como presidente después de una década, Ceferin admitió que "el fútbol, por su propia naturaleza, te transmite energía" y "es casi imposible servir a este deporte y permanecer indiferente ante él".
"Por muy agotadores que sean, lo desafíos también le dan un propósito más profundo a tu trabajo. Nos recuerdan constantemente por qué la apertura, la accesibilidad y la unidad del fútbol europeo no son principios abstractos, sino responsabilidades que debemos esforzarnos por proteger", concluyó.
