Lukaku, la bestia que quería ser amada

El mejor artillero de la historia de los “Diablos Rojos”, el atacante belga Romelu Lukaku, reveló capítulos de su dura infancia rodeado por la pobreza y que, pese a sus actuaciones monstruosas, conserva una ambición desbordante de reconocimiento.

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Cuando se habla de Romelu Lukaku, la tentación de definir todo con cifras es grande. Su fornido cuerpo de 1,90 metros para sus 93 kilos lo califican por si mismo como gladiador del área. Sus 27 goles en 51 partidos con el Manchester United la última temporada hablan bien de su presente.

A Old Trafford había llegado con registros de 87 tantos en 166 partidos con el Everton o 41 dianas en 98 duelos con los colores del Anderlecht. En la selección nacional, con 25 años, ya es el artillero más prolífico de la historia, con 38 tantos en 70 selecciones, contando el doblete ante Panamá en la victoria 3-0 de los Diablos Rojos en la Copa del Mundo-2018. Todos esos datos certifican que es una bestia del gol.

“Big Rom” tiene toda la confianza de Roberto Martínez y recibe importantes consejos de Thierry Henry, uno de los ayudantes del español que algo entiende de definición. “Cuando veo su evolución, me digo que tiene todo para convertirse en el mejor del planeta en el puesto. Está claro que no he visto muchos goleadores como él”, comentó Martínez. “Me divierto con él”, había dicho Lukaku al respecto de su rendimiento en alza en la era Martínez, revelando uno de los secretos de su éxito.

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Pero detrás de esta historia de ensueño que vive, Lukaku reveló que lucha para superar una historia más triste. En un texto  publicado en Player’s Tribune, narró su infancia pobre que forjó su personalidad, pero también ese sentimiento persistente de no ser amado.

“No sé por qué, en mi propio país, desean verme fracasar. No lo entiendo”, dijo. En los diarios “cuando todo salía bien, era Romelu Lukaku, el atacante belga; pero cuando todo salía mal, me llamaban Romelu Lukaku, el atacante belga de origen congoleño. Que no les guste mi forma de jugar, está bien. Pero nací aquí. Crecí en Amberes, Lieja y Bruselas. Soñaba con jugar en el Anderlecht. Soy belga”, contó Lukaku, con un tono de tristeza en sus líneas.

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