El estadio Manuel Ferreira volvía a servir de escenario para un juego de fútbol luego de varias semanas de silencio mientras los equipos se reorganizaban pensando en el inicio de una temporada 2014 cada vez más cercana.
Un Olimpia renovado comenzaba a dejar ver su nuevo equipo. En el once ya no estaba la mayoría de los ídolos de la hinchada que apenas unos meses atrás habían llevado al Decano a su séptima final de Copa Libertadores.
De aquel grupo solo quedan Víctor Centurión, Julio Manzur y Alejandro Silva. Los tres titulares en el equipo que paró Ever Almeida.
Enfrente estaba Tacuary, un equipo que piensa en el regreso a Primera y para ello necesita hacer una buena campaña en el Torneo de la División Intermedia.
Lo que no tocó Almeida fue el esquema táctico. Sobre el campo se podía ver un 3-2-3-2 como el técnico franjeado está habituado a utilizar.
Una vez dentro de la cancha, el Decano no tardó demasiado en mostrar sus intenciones. La idea era hacerse protagonista, tener el balón pero sin desperdiciar demasiado. Había que ser frontal sin demasiadas vueltas.
La dupla ofensiva compuesta por Marcos Lazaga y Nery Cardozo demostró intenciones de crear problemas a la defensa rival. El primero tuvo una de las chances más claras cuando recibió el balón, encaró y dejó atrás a varios rivales, pero no supo desprenderse a tiempo del balón.
Tacuary, fiel a un estilo inalterable, esperaba atrás a la expectativa de alguna posibilidad de contragolpe. Y de hecho consiguió poner en alerta a la defensa franjeada en varias oportunidades, pero sin mayores resultados.
Fue ahí que comenzó a notarse el buen trabajo de los nuevos fichajes franjeados Ricardo Martínez y Carlos Rolón.
Con el correr de los minutos, Olimpia comenzó a encontrarse con problemas para generar llegadas de peligro. Los jugadores decanos buscaban lateralizar el juego, pero a Walter Clar se le complicó un poco a la hora de subir, mientras que Gustavo Noguera no conseguía hacer centros frontales.
En el mediocampo, el uruguayo Miguel Amado –quien vuelve a filas franjeadas tras un año de ausencia- era el de mayor claridad. Su compatriota Alejandro Silva tuvo algún que otro chispazo de inspiración pero no pudo encenderse del todo.
Así llegó a su final la primera etapa con el marcador en blanco.
En la complementaria, comenzaron los cambios a mansalva en ambos equipos.
Olimpia seguía tratando de ser el protagonista con mayor dominio del balón y Tacuary comenzó a animarse a salir un poco más.
Hasta que llegó el minuto 58 cuando Nery Cardozo consiguió romper la resistencia de la defensa visitante para poner el 1-0.
Los locales tuvieron varias oportunidades más que no supieron aprovechar para ampliar la diferencia.
A poco del final, el nuevo refuerzo franjeado Derlis González llegó hasta Para Uno y fue recibido entre ovaciones por la afición. Sobre el gramado, el resultado se mantuvo igual.
Olimpia consiguió una victoria por la mínima diferencia en su primer partido amistoso aunque la diferencia podría haber sido mayor. El Decano mostró que su equipo va tomando forma de a poco si bien todavía le queda mucho por definir.
