Pirayuense, con el grito de ¡campeón!

La Liga Pirayuense de Deportes conquistó anoche el título del 35º Campeonato Nacional Interligas, luego de derrotar en los penales a Concepcionera de Fútbol por 3-1, tras el 0-0 registrado en el tiempo normal del partido celebrado en el Defensores del Chaco. El equipo campeón obtuvo en el desempate lo que ya se había merecido en los 90 minutos.

El esfuerzo pudo más que la tradición, sin importar la presión por llegar a ubicarse por primera vez en las puertas de la gloria. Es por eso que hoy el pequeño pueblo de Pirayú vive su momento más feliz en lo deportivo, con el orgullo de contar con una selección que en base a fuerza fue quemando etapas hasta llegar a la consagración, que la tiene bien merecida, porque hay veces que las ganas suplen cualquier tipo de limitaciones y los nuevos monarcas llenaron con entereza las falencias técnicas.

La alegría de los pirayuenses contrasta con la tristeza de los concepcioneros, los que no estuvieron al nivel esperado. Tuvieron, es cierto, el mérito de soportar los últimos minutos del juego tras sufrir la expulsión de Héctor González (por doble amonestación), pero para una liga tan gloriosa, ese detalle es mínimo, el hincha esperaba más e hizo ese sacrificio como para merecerse algo mejor, porque en los penales, el elenco de la "V" azulada tendría que haber pesado la historia, pero no fue así, porque los disparos norteños resultados deficientes, sin la convicción necesaria para definir un torneo, en busca de la ansiada tercera corona.

Ya en el tiempo normal, Pirayuense había obtenido una leve ventaja, la que fue incapaz de traducirla en el marcador. Es por eso que su público debió aguardar la serie de disparos desde los 12 pasos con algo de tensión, pero fue tan grande la seguridad transmitida a su elenco por parte del portero Alexis Ramírez, que terminó transformándose en el héroe, con intervenciones seguras al inicio y con dos penales desviados al final, coronando de manera magnífica la campaña, porque ya en fases anteriores había demostrado su gran capacidad, para agrandarse en los momentos complicados. Y eso es un gran mérito, porque al futbolista del interior casi siempre se le objeta su falta de preparación anímica, pero los pirayuenses dieron una demostración de estar capacitados para afrontar situaciones hasta extremas, principalmente su guardameta.

Fue toda una fiesta, desde el inicio; completa para los ganadores y con un amargo cierre para los norteños, los que fallaron en el encuentro decisivo, con una actitud inadecuada para un espectáculo de tanta trascendencia, con los cambios que debilitaron el funcionamiento, produciendo un efecto contrario al deseado.

La selección pirayuense entró en la historia del Nacional Interligas, primero haciendo frente a las adversidades y después para imponer lo suyo hasta llegar a la gloria.

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