Por la jubilación en España

CAACUPE. (Magdalena Benítez, de nuestra redacción regional). Lejos de la época de gloria en la que integró equipos como el Olimpia de Paraguay, el Real Madrid y el Sevilla, de España, Juan Bautista Agüero Sánchez (71) hoy anhela conseguir una jubilación como futbolista en España.

El popular “Mbati” Agüero fue uno de los mejores “7” que tuvo el balompié nacional y que brilló en el fútbol europeo. Puntero nato, veloz, desequilibrante y goleador, que nació el 24 de junio de 1935 y es de la compañía Cabañas, de esta ciudad.

A los 15 años jugaba en el 20 de Julio y dos temporadas más tarde en el 8 de Diciembre, desde donde pasó al Olimpia, al que prestó servicios por años. En 1954 jugó con la selección paraguaya el primer Sudamericano Juvenil, en Caracas (Venezuela); en 1955 actuó en el “Suda” de Chile (actualmente Copa América) y en 1958 fue uno de los artífices de la clasificación de Paraguay al Mundial de Suecia. Ese mismo año, el francoarmenio Arturo Bogossián lo llevó a España, al Sevilla (1959/64), Real Madrid (1965/66) y Granada (1966/67).

Jugando en el Madrid, con 29 años, sufrió una lesión en la ingle, que prácticamente lo dejó fuera de los campos de juego.

A su regreso a Paraguay, en 1970 jugó por Ríver Plate y luego en el Deportivo Pereira de Colombia (1970/71). A sus 35 años se vio obligado a dejar el fútbol definitivamente.

“Mbati” se casó con María Teresa Zapata, de quien actualmente está separado. Tiene cinco hijos: Jorge Enrique, Juan Carlos, Darío, Agripina y Juan Bautista (español). Actualmente, sobrevive en su vivienda ubicada en Cabañas, rodeado de sus numerosos parientes floricultores.

NACIONALIDAD ESPAÑOLA

A fines del año pasado, su hijo Jorge Enrique (35), más conocido como “Kike”, descubrió que su padre tiene nacionalidad española. En la Embajada de España le comentaron sobre la posibilidad de que su progenitor haya adquirido derechos de jubilación como futbolista en la Madre Patria, donde esta actividad es considerada una profesión.

Esta eventualidad le animó a Enrique a recurrir a los directivos de los clubes locales, donde jugó su padre, así como a la Secretaría de Deportes y a la Asociación Paraguaya de Deportes para conseguir 7 millones de guaraníes para el pago de su pasaje para viajar, con el objetivo de averiguar si “Mbati” tiene la vida asegurada en España, que le permitiría pasar una vejez digna en nuestro país.

Kike dijo que si tuviera la posibilidad económica de costear él mismo el viaje, no apelaría a la buena voluntad de los dirigentes deportivos del país, pero su actividad de fotógrafo y realizador de filmaciones de fiestas sociales solo le permite mantener a su familia.

Sin embargo, ninguna de las instituciones mencionadas le tendió la mano al imparable “7”, quien declaró que “cuando uno ya no puede jugar, nadie lo recuerda”.