San José vibra con el tricampeonato de básquet

Los desaforados gritos de ¡tricampeón!, ¡tricampeón!, ¡tricampeón!.... continúan retumbando en el polideportivo ‘‘Osvaldo Domínguez Dibb’’ de Para Uno, donde Deportivo San José conquistó el pasado martes ante el local Olimpia el tricampeonato de básquetbol metropolitano masculino de primera división.

Uno de los grandes artífices de la nueva consagración ‘‘santa’’ (sexta en su historial: 1991, 1993, 1997, 2000, 2001 y 2002) tiene nombre y apellido: Javier Enrique Martínez, el mejor encestador paraguayo de los últimos años, quien en una noche para el recuerdo marcó 46 puntos para la victoria celeste 85 a 80, en el cuarto partido de la serie que culminó 3 a 1 en favor de San José (81-65, 76-86, 69-67 y 85-80).

‘‘Fuimos mejores en la cancha y este tricampeonato tiene un sabor muy dulce para el grupo, que superó las adversidades y las injusticias de la gente que maneja la Confederación. Es una verguenza cómo se tiraron en contra nuestra y cómo trataron de robarnos a cualquier precio’’, confesó el desequilibrante encestador.

Prosiguió: ‘‘Todos somos artífices de esta conquista. Es el merecido premio para los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes que trabajaron con humildad para llegar a lo más alto. La clave del éxito estuvo en que nos preocupamos por mejorar nuestro juego y no por protestar o recurrir a mañas para sacar cualquier ventaja’’.

Consultado acerca del significado de fumar un cigarro habano en pleno festejo y de romper el protocolo de la premiación (se apoderó del trofeo y no permitió que la entrega del mismo estuviera a cargo de los dirigentes de la CPBB ), argumentó: ‘‘Fumar un habano es signo de éxito y alegría; es lo que merecíamos en ese momento. No quisimos compartir nuestro festejo con gente falsa y sin escrúpulos. Por eso llevé el trofeo y las medallas que se entregaron a cada uno en una fiesta íntima. Este éxito quiero compartirlo con mi señora (Tuti), con mis compañeros, con la hinchada y con los dirigentes del San José, especialmente con mi representante y amigo Carlos Vallejos’’, concluyó Javier, quien mañana viaja a General Pico (provincia de La Pampa, Argentina), donde se incorporará al plantel del Pico Football Club, equipo que milita en la Liga Nacional A del competitivo baloncesto del vecino país.
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