Almodóvar se sumerge en una historia autobiográfica

“Dolor y gloria” es lo mejor que nos ha entregado el director español Pedro Almodóvar en muchos años. Una película autobiográfica, que tampoco lo es tanto, en la que no tenemos al Almodóvar pasional al que estamos acostumbrados, sino que se trata de una película controlada y dosificada.

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Antonio Banderas como Salvador Mallo, el alter ego de Pedro Almodóvar en la película “Dolor y gloria” y que permitió al actor triunfar en Cannes.Gentileza

La película también nos entrega una de las mejores actuaciones de Antonio Banderas, quien encarna a un director de cine retirado que lucha contra insoportables dolores de espalda y que está hundido en una profunda depresión. Cannes ha sabido reconocer esta actuación entregándole el Premio a Mejor Actor en la última edición.

Salvador Mallo es el nombre de este alter ego del mismo Almodóvar, un vehículo que ha utilizado el director manchego para exponer sus obsesiones artísticas. Y lo hace de una manera visceral, pero no de la forma cruda en que lo hizo en “La piel que habito”. Lo que sorprende en “Dolor y gloria” es lo controlado que es su relato. Este no es un Almodóvar desbordante, el que siempre esperamos desde hace treinta años cuando vimos “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y empezamos a buscar en sus películas previas y luego esperar con ansias los siguientes estrenos.

El relato de “Dolor y gloria” es tranquilo, con una dosificación cuidada. Su inmersión en el dolor y la gloria se remonta a sus años de niñez (Penélope Cruz encarna a la madre), los años de la movida española y el reencuentro con el pasado, cuando se presenta una copia restaurada de una exitosa película, “Sabor”, que lo enfrenta nuevamente con el actor protagónico y también con un antiguo amante.

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Claro, Almodóvar no se ha retirado del cine como Salvador Mallo ni existe una película “Sabor”. Son los condimentos utilizados para aderezar la historia.

Una cinta que merece verse. Y si le gusta Almodóvar, véala antes del jueves. No espere al fin de semana. Los exhibidores son implacables con las producciones que hacen menos de mil espectadores en una semana. Si quiere una cartelera con buenas historias, asista al cine o solo tendremos películas pororó multiplicándose en todas las salas.

sferreira@abc.com.py

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