Todos los rostros de Ana Brun

“Las herederas” es el rostro de Ana Brun. Todo se resume en las expresiones que ella da al genial personaje de Chela. Todo el hastío, la angustia, la desesperación de una mujer que se ha relegado siempre y que descubre en el amor una posibilidad de redención.

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El esperado largometraje de Marcelo Martinessi es un canto a la libertad y al amor. Un retrato de una clase media alta decadente, al más puro estilo de las novelas de Gabriel Casaccia. Martinessi ha logrado transportar el universo casacciano a la pantalla grande, con todo el ambiente opresivo y decrépito que caracteriza a las obras del escritor. No en balde la productora que presenta la película se denomina “La Babosa Cine”. Creo haber escuchado alguna vez que Marcelo quería llevar al cine una de las novelas de Casaccia. Ha hecho algo mejor. Ha creado una nueva historia que se ha nutrido de esas novelas fundacionales de la literatura paraguaya.

La película cuenta la historia de una pareja de mujeres mayores que están en bancarrota. Debido a una estafa, una de ellas, Chiquita (Margarita Irún) deberá ir a la cárcel. Chela (Brun) deberá asumir el mando de la casa y ver cómo los objetos preciados de su historia se van malvendidos. Sin proponérselo se convierte en taxista de sus amigas, lo que le permite conocer a la joven Angie (Ana Ivanova), una mujer muy sensual que la motiva a soltarse, a atreverse, como dice el poema “Loca”, de Manuel Ortiz Guerrero.

Y no crea que les he “spoileado” la película porque la riqueza de “Las herederas” está más en la forma en que la historia está narrada. Una película intimista, contada con maestría, en el que la imagen dice mucho. Chela, con pocas palabras, expresa mucho con su rostro luminoso. Esa complicidad que establece con el público y que se traduce también en la conexión que logra con la empleada de la casa, Paty (Nilda González).

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Martinessi ha logrado obtener actuaciones de primera de cada uno de los actores. La naturalidad con que se desempeñan tanto las actrices protagonistas como los demás participantes del elenco es encomiable, principalmente, teniendo en cuenta que para la mayoría del elenco ha sido su primera labor ante las cámaras.

Un filme humano que hay que verlo sin prejuicios. ¡Qué mucho pierden aquellos intolerantes que la han prejuzgado porque las protagonistas son una pareja de lesbianas! Es una película que propone muchas lecturas y que nos enfrenta con nuestros propios fantasmas.

sferreira@abc.com.py

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