Peíto Rodríguez, logros y sueños incumplidos

El fútbol paraguayo conmemoró 49 años de la conquista más importante que tuvo a nivel de selecciones menores, el campeonato Sudamericano de 1971. Algunos de los integrantes de aquel plantel albirrojo ya han fallecido, mientras que otros aún realizan sus actividades y siguen expectantes del acontecer futbolístico en nuestro país.

Pasan los años y siempre hablando apasionadamente del fútbol, Pedro Rogríguez, en su domicilio.
Pasan los años y siempre hablando apasionadamente del fútbol, Pedro Rogríguez, en su domicilio.

Conversamos con uno de los componentes de aquel grupo de recordadas figuras, Pedro Rodríguez, popularmente conocido por Peíto, sobrenombre con que fue bautizado por su estatura. Surgido de la cantera del club Cerro Porteño donde integró grandes equipos, fue convocado por el técnico, Benjamín Laterza, para integrar la selección paraguaya que sería anfitriona del campeonato Sudamericano “Juventud de América” que se disputó en el entonces estadio de Sajonia en 1971.

Al recordar aquel histórico campeonato, Peíto señaló: “Realmente cuando uno integra un grupo como aquel del campeonato juvenil del 71 no dimensiona totalmente lo que significa haber logrado una conquista tan importante para nuestro país. Eramos jóvenes y casi recién empezábamos nuestra carrera. Pero después, con el paso del tiempo uno se da cuenta de la magnitud de lo que habíamos logrado”.

Siguió diciendo: “No es fácil llegar a un campeonato sudamericano como aquel. Conseguimos el título sin perder ni un solo partido, con tres victorias y dos empates, el último contra Uruguay. De esa época ya casi no mantengo contactos. Ya somos mayores y no salgo mucho de mi casa”.

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De su edad y cómo pasa estos días, señaló: “Tengo 69 años de edad y tengo tres nietos varones, dos de 12 años y uno de 10. Ellos practican el fútbol y yo les hablo siempre de lo que viví con este deporte. Les muestro las fotos de mi época de jugador, de cuando fuimos campeones invictos sudamericanos con la selección juvenil y conociendo lo que fui en el fútbol pareciera que valorizan más lo que es su abuelo”.

Preguntado si ya no activa de alguna forma en torno al fútbol, Peíto Rodríguez, respondió: “Quise trabajar en las Divisiones Menores de Cerro Porteño, pero la gente se niega de uno. Físicamente no tengo ningún problema y por supuesto, no voy a correr dentro de la cancha sino más bien lo que haría es enseñar el fútbol a los jóvenes, lo cual es mi especialidad. Por la edad que uno tiene ya te marginan, sin considerar lo que uno puede aportar”.

O sea que, todavía se considera con capacidad para trabajar. “Si me comprometo a hacer algo es porque puedo. Tengo mucho que enseñar del fútbol a los jóvenes. En Cerro trabajé cuatro años con las Divisiones Menores y saqué 50 jugadores que jugaron en primera, como Carlos Gamarra, Chiqui Arce y muchos otros”.

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Agregó: “En esa época gané 11 títulos de campeón con Divisiones Inferiores de Cerro. Tricampeón en Sub 15, Sub 16 y Sub 18 más un bicampeonato Sub 20”.

Recordando un hecho anecdótico de sus años de futbolista, especialmente en los grandes equipos de Cerro Porteño en Copa Libertadores, comentó: “Yo soy de estatura pequeña, mido 1,63 nada más. Cuando íbamos con Cerro al exterior mucha gente no creía que yo era integrante del plantel. Pensaban que yo era utilero, algo así, pero no jugador del equipo. Por eso les digo a mis nietos, que con mi estatura tuve una gran trayectoria en el fútbol. Suelo bromear con ellos diciendo que si yo fuera un poco más alto hubiera jugado en Europa y no estaría por acá”.

Con respecto a los años que jugó y trabajó en Cerro Porteño, Peíto refirió: “En Cerro Porteño jugué 10 años en primera y 6 años en Divisiones Inferiores. Como técnico también trabajé 6 años, en total 22 años. Fui asistente técnico de Carpeggiani y de Saturnino Arrúa en Primera. Pero lo que siempre quise nunca se me dio, que es dirigir al plantel principal de Cerro Porteño”.

En ese sentido, añadió: “Cuando salió Carpeggiani la primera vez, yo pedí dirigir al menos tres partidos y si no conformaba mi trabajo que me cambien. Pero no me dejaron ni siquiera interinar. Yo he asistido incluso a reuniones en la campaña de Raúl Zapag para la presidencia del club, pero ahora trabajan en Cerro gente que ni siquiera ha jugado en la institución. Yo me siento un poco dolido con Cerro Porteño por no haberme dado la oportunidad que a otros se les dio”.

Acerca de su época como entrenador, recordó: “Lo que significó mucho para mí fue cuando dirigí tres años a Presidente Hayes en Primera División. En esos tres años descendieron Nacional, Libertad y Sport Colombia. Y Hayes se mantuvo en Primera. Cuando dejamos el club, el primer año ya descendió y no volvió a subir”.

Asimismo, recordó: “Tuve oportunidad de dirigir en Primera a Luqueño, Guaraní y dirigí en Bolivia y Guatemala. Trabajé dos años en Olimpia y me enviaron a Buenos Aires a observar jugadores. Ahí me reuní con José Luis Chilavert y salimos algunas veces a comer en lugares como Puerto Madero. Pude ver cómo tratan allá a los ídolos del fútbol. Ni nos cobraron nada y todos le ofrecían ir cuando quiera, firmaba autógrafos, se sacaba fotos con la gente. Mientras que acá no se les valora a las figuras que tanto han dado por el fútbol paraguayo”.

spena@abc.com.py

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