El “clásico” renacer de Olimpia

Olimpia ganó el clásico de ayer 2-1 a Cerro Porteño y renueva sus chances de pelear por el título del torneo Clausura. Todo lo malo del primer tiempo cambió en el segundo por un excelente rendimiento y para eso fue gravitante Mendieta en el Franjeado. El Ciclón arrancó y terminó mal.

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Un tiempo para cada equipo, pero Olimpia aprovechó lo suyo en el segundo periodo y terminó ganando con merecimientos el clásico de ayer 2-1 a Cerro Porteño y revive en el torneo.

Con temor recíproco arrancó el esperado duelo entre los tradicionales rivales. Esa actitud del equipo franjeado era entendible por todos los inconvenientes que pasó durante la semana previa con restas obligadas y jugadores no elegibles por lesión. Pero en el cuadro azulgrana que venía de una seguidilla de cinco victorias al hilo, y la condición de puntero y gran favorito en las apuestas, esa actitud de exagerada cautela lo pagó caro.

Las limitaciones del conjunto de Para Uno fueron muy evidentes en la defensa y aún más con la amonestación apenas arrancó el partido de Otálvaro pasó a ser una preocupación. Pero el rival no mostró los mismos atributos ofensivos de los anteriores juegos y gran parte de la primera mitad del encuentro fue inexpresiva. Llegó el momento de hidratarse y saciar la sed le vino bien a los azulgranas, quienes en la reanudación gestaron una estupenda jugada de ataque que terminó con el gol de Diego Churín. Fue la ventaja del Ciclón y lo más cercano a la posibilidad de empatar de Olimpia fue un cabezazo de González que lo evitó el arquero Silva.

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Con la ventaja de Cerro Porteño y con todas las dudas que dejó Olimpia en el periodo inicial, se reanudó el clásico y la historia fue distinta. Ya con Willy Mendieta al frente de los volantes y detrás de los atacantes dio otra actitud y plan táctico al franjeado que descontroló a los cerristas. Leonel Álvarez no supo descifrar que sus dirigidos eran dominados y que de “cazador” pasaron a ser “cazados”. Una inspiración del “Mago” olimpista terminó en el tanto de la paridad y a partir de ahí quedaba trabajar la posibilidad de una victoria. Lo poco que mostró el goleador González se borró con una estupenda asistencia de un extremo a otro a Camacho y este no dejó pasar la ocasión y a festejar el segundo gol.

De derrotado a ganador, a Olimpia le quedaban once minutos más la adición para festejar. Con enredo el Ciclón salió a evitar la caída, pero para entonces los cambios de Leonel Álvarez ya dieron la nota que no fueron acertados, aunque el de Teodoro por Raúl fue obligado, como el de César por Darío, en el otro frente. Pasaron los minutos, de alguna manera se vivieron emociones en los dos arcos, pero ganó el más guapo y el que lo buscó. Olimpia revive.

micacere@abc.com.py

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