El sueño de Nicolás

Nicolás miró a los ojos al presidente de la Asociación Inglesa de Fútbol el 3 de noviembre de 2009, mientras el verano se asomaba en Luque. Orgulloso, mostró sus honores acumulados en el tiempo, pero ese día contó que algo le faltaba...

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Nicolás Leoz, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol entre 1986 y 2013, quería ser nombrado como caballero del Imperio Británico. O al menos recibir algún honor. O encontrarse con la reina Isabel II. Era todo lo que pedía, sin decirlo, para dar su voto para que Inglaterra sea sede de la Copa Mundial en 2018.

La FIFA desclasificó el reporte sobre la supuesta compra de los Mundiales de 2018 y 2022 en la semana y concluyó que, pese a las decenas de evidencias, no hubo una “compra directa” por parte de Rusia y Catar. Como se suele decir, los sobornos no dejan huellas. Las únicas que dejó Leoz fue por el dinero que recibió como coima por otras cuestiones.

El reporte de la FIFA confirmó una información que ya se manejaba hace tiempo tras una investigación del periodista inglés Andrew Jenkins: que Nicolás Leoz insinuó que quería una condecoración real del Imperio británico para favorecer a la candidatura de ese país.

El informe se basó en las declaraciones del Lord David Triesman, quien en ese momento era presidente de la poderosa FA (Football Association), ente rector del fútbol inglés. Triessman testificó en el Comité de Cultura, Medios y Deporte de la Cámara de los Comunes (equivalente a Diputados) sobre las conductas “poco éticas” del Comité Ejecutivo de la FIFA durante el proceso de candidatura para las sedes de las Copas Mundiales de 2018 y 2022.

Aquel 3 de noviembre de 2009 ocurrió lo siguiente, según el informe: 

En un breve apartado hacia el final de la presentación de la candidatura, Nicolás Leoz y uno de sus asociados, Alberto Almirall guió a Lord Triesman a un salón en donde había un ‘gran libro’ que registraba varios honores de Nicolás Leoz a través de los años.

En ese momento, Almirall le tradujo lo que Leoz dijo a Triesman:

“Estoy muy preocupado porque no sé si la gente reconoce lo que logré en cuanto a honores. Creo que un nombramiento de Caballero (del Imperio británico) sería apropiado. Usted, como un exmiembro del Ministerio de Relaciones Exteriores, debe saber cómo organizar y lograr esto”, dijo Leoz.

Triesman respondió: “Eso es imposible. Nosotros no operamos así en el Reino Unido”.

Leoz encogió los hombros y siguió caminando.

Otros correos electrónicos entre Triessman y los asistentes de Leoz confirman la insistencia del extitular de Conmebol.

Almirall envió un correo a uno de los asesores de la candidatura del Mundial, el que decía: 

“(Leoz) es un hombre que tiene muchas distinciones y condecoraciones otorgadas por gobiernos e instituciones extranjeras, entre ellos algunas de las más altas condecoraciones fueron otorgadas por Francia (Legión de Honor), España (Orden de Isabel la Católica), Colombia, Venezuela, Perú, Japón, Argentina, Brasil, México, Bolivia, Ecuador, República de China, Paraguay y muchos otros. Confidencialmente, se que le encantaría tener una condecoración de la Corona británica o el gobierno”. 

Si bien la FA rechazó nombrarlo caballero a Leoz, estudió cómo podían condecorarlo de otra forma. La idea fue la de crear una Copa FA para Personas con Discapacidad por su “apoyo al fútbol y las personas con discapacidad”. Asesores de Leoz dijeron que aquello era “insuficiente”.

“Por favor, tengan en cuenta que el Dr. Leoz escribió un libro –o alguien lo escribió por él– sobre todos sus distinciones y honores. Él quiere algo grande, importante, que lo distinga”, escribieron sus asesores. Todo para dar su voto a Inglaterra, que no se llevó ni el Mundial de 2018 ni el de 2022.

Hoy, Nicolás Leoz vive sus días en prisión domiciliaria. La misma FIFA lo acusó de corrupción y un informe de Conmebol publicado hace semanas confirmó que se llevó más de US$ 30.000.000 para su beneficio personal a lo largo de su presidencia en la CSF. 

Además, la justicia de EE.UU. lo requirió por sobornos al usar la red bancaria de ese país para recibir coimas. Así cierra sus días Nicolás, el que no pudo ser caballero.

jcalcena@abc.com.py