Gamarra estuvo inconsolable

El lateral izquierdo de General Díaz Marcos Gamarra no encontró consuelo luego de cometer la falta penal, innecesaria a Romero, que derivó en el empate de Luqueño, cuando nada más faltaban cuatro minutos para finalizar el encuentro.

El citado jugador se tiró sobre el césped y ahí mismo comenzó a llorar, siendo asistido por sus compañeros, quienes trataron en vano de consolarlo. Incluso, se acercó al golero Medina, a quien abrazó y de seguro le pidió que impidiera que se produzca el gol auriazul.

El llanto siguió en el vestuario visitante.

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