Kid Pascualito

Kid Pascualito nació para el boxeo paraguayo el 1 de enero de 1957, cuando apenas contaba con 16 años, y se enfrentó con el argentino Oscar Sande, en Posadas (Provincia de Misiones, Argentina) con una espectacular victoria por KO, en el 5º asalto. Fue tenido, durante muchos años, como encarnaceno, porque sus comienzos fueron en esa zona del país, y gran parte de los primeros pasos de su carrera los dio por esos pagos. De hecho, 10 de sus primeras 12 peleas fueron entre Posadas y Encarnación, con solamente dos presencias en Asunción.   

En realidad nació en la compañía Ñoatí de Paraguarí el 16 de diciembre de 1941 y falleció en el Hospital de Clínicas de Asunción, a la edad de 64 años, el 13 de marzo de 2006, dejando recuerdos inolvidables de una prodigiosa carrera pugilística, hasta convertirse en el ídolo máximo del deporte de los puños, en nuestro país. A lo largo de su carrera, totalizó 136 combates, de los cuales ganó 85 (59 por la vía del cloroformo), empató 20 y perdió 29. Combatió 978 asaltos, y logró vencer en el 43 por ciento de sus peleas por fuera de combate.   

Fue campeón paraguayo de los gallos, de los plumas y de los livianos, logró la doble corona sudamericana: La de los gallos, en 1968, y la de los plumas, en 1973. Fue la figura deportiva que, exceptuando los campeonatos sudamericanos de básquetbol realizados en Asunción, convocó a mayor cantidad de aficionados, en su dilatada carrera como boxeador. En las noches que peleaba Pascualito, había que formar largas colas para entrar al estadio "Comuneros".   

El pueblo paraguayo fue ingrato con este grande. Ni el gobierno, ni las asociaciones deportivas, ni el municipio ni los empresarios que organizaron sus peleas le demostraron su gratitud por lo mucho que hizo. Volvió millonarios a unos cuantos, pero él murió en la indigencia, abandonado por todos, víctima del alcoholismo. Pocas manos amigas, como las de los dueños de la empresa Rápido Caaguazú, se tendieron en su auxilio. Y, sin embargo, supo llenarnos de orgullo, cuando alborozados festejábamos sus triunfos.   

Recordaremos en este capítulo de los "inmortales" cómo fue que obtuvo sus dos coronas sudamericanas. Y para definirlo, como boxeador, repetiremos una confesión de uno de sus grandes rivales, José Smecca: "Prefiero que me patee una mula antes que me pegue Pascualito".  

Cómo ganó sus títulos

No fue fácil para nuestro ídolo llegar a conquistar la corona sudamericana. En 1960 descollaba Eder Joffre en el firmamento sudamericano de los gallos. Tanto es así que ese mismo año ganó el título sudamericano ante el argentino Ernesto Miranda, lo defendió una vez y ganó el derecho a pelear por el título mundial de la categoría, de la Asociación Mundial de Boxeo. El título gallo quedó vacante por tres años hasta que, el 17 de noviembre de 1963, la Confederación Latinoamericana de Boxeo (CLAB) decidió organizar el match por la corona entre el brasileño, Waldemiro Pinto y nuestro campeón. La pelea se hizo en Río de Janeiro donde Pinto venció por puntos a Pascualito, tras 12 fragorosos rounds.   

El nuevo campeón despachó a sus retadores argentinos, José Smecca y Miguel Angel Botta (a este dos veces seguidas), por puntos, y el 26 de diciembre de 1965 noqueó al chileno Elías Vargas, en el 2º asalto, también en Río.   

El 11 de junio de 1966 Pinto defendió su corona, en Asunción, y volvió a derrotar a Pascualito, por puntos, en 12 asaltos. Después de esto, Pinto enfrentó por tercera vez a Botta y esta vez le ganó por KO, en el 4º, el 30 de abril de 1967. Y el 21 de mayo de ese año, Angel "Petiso" Sánchez venció por puntos a Pinto y le arrebató la corona.   

Casi un año después, el 3 de marzo de 1968, Pascualito tuvo su tercera oportunidad para obtener la corona, y no la dejó pasar. Hizo valer la potencia de sus puños para mandar a la lona al ecuatoriano e imponerse por fuera de combate.   

A partir de allí tuvo estas peleas, por el título, todas ganadas:   

- 13 de septiembre de 1968, GPP a Jorge Barcia de Chile.   
- 30 de abril de 1969: GPP a Víctor Cárdenas, de Argentina   
- 4 de setiembre de 1969 le dio la revancha a Barcia y volvió a ganarle por puntos.   
- 18 de diciembre de 1969: GPP a Arlindo Borges de Brasil.   
- 8 de julio de 1970: GPP a Hugo Bidyerán de Argentina.   

Sin rivales a la vista, nuestro Kid dejó vacante el título y paso a tentar suerte en la categoría superior.   

En la misma época, 1967, el chileno Godfrey Stevens ganó la corona sudamericana de los plumas y la mantuvo hasta el 16 de noviembre de 1968 cuando venció por puntos a nuestro compatriota Bernardino "Kid" Toledo, y abandonó el título. Esto posibilitó que entre los plumas de la época, José Smecca, Jorge Ramos (argentinos), Miguel Herrera, ecuatoriano, Raymundo de Jesús de Brasil, el peruano Manuel Llanos se hiciera una selección para elegir al campeón, el cual resultó ser Smecca, sin dudas el mejor de su tiempo después de Stevens. El argentino logró la corona al vencer por KOT al brasileño, Roberto Santana en el 6º, en Buenos Aires. Luego defendió el título ante Barcia (GKOT) y el 10 de abril de 1973 le dio la oportunidad a Kid Pascualito. Se enfrentaron en Asunción, y se impuso nuestro crédito, por puntos, en 12 asaltos. El "Kid" hizo tres peleas más, en la misma categoría. El 22 de marzo empató con el argentino Oscar "Cachín" Méndez, en Asunción, y aquí también noqueó al uruguayo Alcides Ferrujo, en el 9º.   

Tuvo exitosas presentaciones en decenas de combates. En México es recordado por heroicas peleas realizadas con pugilistas de la talla de Jesús "Chucho" Hernández y Miguel Castro. Enfrentó al campeón del mundo, Rubén Olivares, en el Forum de Los Angeles, en una pelea en la que derribó al campeón del mundo y que gracias a las mañas del mexicano y al auxilio del árbitro, que tardó más de diez segundos en iniciar la cuenta, fue privado de una legítima victoria y la posibilidad de combatir por la corona mundial. Después peleó con Alexis Argüello, en una Managua sitiada por los sandinistas tras la caída de Somoza, y cayó ante el que sería, pocos meses después, dueño de la corona que le arrebató a Olivares.   

Figura  en el puesto número 12 entre los boxeadores que ganaron por KO 50 o más peleas, por delante de Carlos Monzón, de Eder Joffre, de su ídolo, Pascual Pérez y de Alberto Novell, entre otros. Pascualito registró 59 peleas ganadas por esa vía (1957/1976).   

El Rey de Sudamérica, bajo cuyos puños se rindieron los más grandes, tuvo un final poco feliz, cuando los años y la vida ya le habían pasado la factura. Tuvo necesidad de una pelea para seguir viviendo (como Joe Louis ante Rocky Marciano) y en el fin de su carrera besó la lona. Cayó ante Raúl Astorga, el 12 de mayo de 1976.  

No era el final que hubiéramos querido. Pero nunca, nunca, esa última pelea podrá borrar jamás todo lo que Valentín Galeano, Kid Pascualito, hizo por el boxeo paraguayo, para convertirse sin discusión en el más grande de todos los tiempos.
PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD