Sol y Luqueño, con amarga despedida

Sol de América y Sportivo Luqueño igualaron ayer en Villa Elisa 1-1. Fue una despedida amarga para los dos equipos; los unicolores porque tuvieron ventaja y no la supieron aprovechar y los auriazules porque acumularon 10 partidos sin conocer la victoria.

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Buen juego, mal resultado

El espectáculo no fue malo, pero el resultado sí. Es que Sol tuvo un gol de entrada, con un remate potente y esquinado de Richard Franco, manejó las acciones del juego y en el inicio del segundo tiempo se perdió una clara oportunidad para ampliar la diferencia por intermedio del argentino Martín Giménez.

Al Sportivo no le salían las cosas, hasta que un cambio lo revitalizó. Gerardo Arévalos, que no es un dechado de virtudes, demostró al menos más ganas que Adrián Fernández, al que reemplazó y decretó la paridad, con un golazo, en la etapa complementaria.

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Luqueño pudo sacarse la mufa. Di Vanni malogró frente al arco, cuando tenía a mano a Aguada y Arévalos para concretar la acción.

Los auriazules estaban con la posibilidad de victoria, pero ellos mismos se hicieron daño y tuvieron que resguardarse sobre el final para evitar la caída.

Acciones imprudentes de Vladimir Marín y Juan Núñez, expulsados de manera seguida, complicaron el panorama luqueño y dieron en bandeja la posibilidad de triunfo a Sol de América, que no supo sacar provecho. En los minutos culminantes, salió por lesión el chileno Isaac Díaz, en su despedida de Villa Elisa. Será reemplazado por Javier Toledo (31), del Estudiantes de La Plata.

Sol redondeó un buen torneo, aunque dio la sensación que pudo haber terminado en un sitio más alto.

Luqueño, con un torneo para el olvido. Javier Sanguinetti sumó tres puntos de 12 posibles, una cosecha insuficiente. Debe emplearse a fondo para no sentir la presión de la afición, que hasta aquí se torna paciente.

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