El Gobierno no va a regalar nada a Rio Tinto, asevera el ministro Rivas

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El Gobierno nacional “no regalará absolutamente nada” a la transnacional canadiense Rio Tinto Alcan (que desea invertir en nuestro país alrededor de US$ 4.000 millones en una planta de aluminio), aclaró ayer el ministro de Industria y Comercio, Francisco Rivas Almada.

–¿Cuál es la visión del Gobierno acerca de la propuesta de Rio Tinto?
–A nosotros nos habían encomendado, por un decreto, tratar de llevar adelante este proyecto que se llama Rio Tinto Alcan, que es una inversión de unos US$ 3.500 a US$ 4.000 millones. Estamos en la fase preliminar, en que hemos hecho los estudios correspondientes para que podamos sentarnos frente a ellos y preguntarles qué es lo que ofrecen, y qué es lo que nosotros podemos ofrecerles. Estamos en la primera etapa, solo en conversaciones, sin ningún compromiso para ambas partes, y si eventualmente nos interesa seguir conversando con ellos, entraremos a la segunda etapa, donde seguramente se fijarán los distintos valores, pero todavía sin ningún compromiso. Terminada esa etapa, entraríamos en la tercera, en la cual ya estaríamos asumiendo ciertos compromisos, con una carta de intención firme del interés en invertir en el Paraguay; que todavía ellos deben llevar a su central para que le aprueben o no. Aprobado el proyecto, tanto por ellos como por nuestro Congreso nacional, entraríamos a la cuarta y última etapa, en que ya no podemos dar marcha atrás.
–¿Están en condiciones de decir que conviene al Paraguay esta inversión?
–Nosotros decimos que es una inversión conveniente siempre y cuando el aluminio que llegue a producir Rio Tinto, que es una materia prima para otras industrias, tenga un valor agregado en nuestro país, al menos un 50% de esa producción. Esa conversación previa la hemos tenido con sus representantes. De esa forma estaremos creando, efectivamente, más puestos de trabajo, que yo estoy seguro que podría oscilar entre 40.000 y 60.000, y vamos a utilizar nuestra energía en su justa medida, y evitar así el mal de la soja, que se exporta en estado totalmente natural.
–¿Y qué respondieron?
–Ellos mismos se pusieron de nuestro lado e iniciaron los trámites (buscando inversionistas), porque eso fue el compromiso para poder sentarnos y conversar en su momento. Hasta ahora, hemos hecho contacto con 19 empresas, de las cuales seis ya llegaron al Paraguay. Unas cuantas ya comenzaron a invertir, inclusive por adelantado.
–¿Se puede saber los nombres de las empresas?
–Sí, se puede; le daré la lista. Los nombres de las empresas no son ningún secreto; se puede dar. No tenemos por qué guardar silencio, queremos que la prensa esté enterada de lo que está pasando.
–¿Garantizan que vendrán a instalarse, una vez que se apruebe la inversión?
–Se aprueba la inversión y estas empresas van a estar instalándose en el parque industrial, porque eso les baja muchísimo sus costos, porque en vez de estar recibiendo aluminio en lingotes, recibirán en líquido para la fabricación de cables, llantas para vehículos, perfiles para la construcción, etc. Se requiere cada vez más derivados de aluminio por su costo bajo.
–¿Ya se definió el tema de la tarifa?
–Tenemos todos los estudios hechos. Quiero destacar que todavía hay buenos paraguayos que gratuitamente han venido a trabajar con nosotros sobre este tema. Yo les dije que no tenía un centavo para pagarles, y se presentaron y trabajaron gratuitamente estudiando el caso, entre ellos el Ing. Sixto Amarilla (ex presidente de la ANDE), que conocen muy bien el costo de la energía.
–¿A qué conclusión han llegado?
–Nosotros no vamos a regalar absolutamente nada a Rio Tinto, no vamos a entregar subsidio a nadie. También quiero destacar que en la parte económica y financiera nos están ayudando técnicos del Ministerio de Hacienda, del Banco Central, de la Secretaría Técnica de Planificación, de la Seam y de la ANDE.
–Hay comentarios de que Rio Tinto ha causado estragos ambientales en otros países. ¿Cuál es su visión al respecto?
–Ese es otro tema esencial. Yo me considero ambientalista, y si veo que este proyecto va a resentir la parte ambiental paraguaya, seré el primero en oponerme. No obstante, creo que va a ser factible, porque aquí, si hay contaminación, será mínima; la parte más contaminante es la extracción minera, que es a cielo abierto. En cambio, acá ya vendrá la materia prima a ser procesada, lo cual no tiene efluente liquido de ningún tipo.
–¿Ni aéreo?
–Ellos aseguran que el nuevo sistema que están aplicando en otras partes es la última palabra en tecnología ambiental. Yo pregunto: ¿por qué pueden estar en EE.UU., en Canadá, en Francia, en Alemania, y en Paraguay no van poder? Estos son países de Primer Mundo que no permitirían que sigan en sus territorios. Por eso digo que es una industria posible, factible y de interés para nosotros. El ministro del Medio Ambiente (Oscar Rivas) se fue a ver (la planta de Canadá) y conoce perfectamente el caso. Estamos trabajando estrechamente, y él conoce los posibles lugares donde podría instalarse la planta de aluminio.

Listos para negociaciones

Representantes de la empresa Rio Tinto Alcan (RTA) han expresado que están listos para iniciar las negociaciones con el Gobierno, a fin de llegar a un acuerdo de “beneficio mutuo”. Explican que para que el Paraguay realmente pueda beneficiarse, las partes tienen que llegar a un acuerdo sobre cuestiones tales como el desarrollo de un parque industrial, un régimen fiscal predecible a largo plazo, la estructuración de infraestructuras, costo de la energía, creación de empleos, la posible participación del gobierno como socio del proyecto, etc.