Horacio Cartes se niega a escuchar el clamor de parar la deforestación

El presidente Horacio Cartes se niega a escuchar el clamor que pide la derogación del Decreto 7702/17. La Iglesia se sumó a las protestas ciudadanas que reclaman la protección de los últimos bosques nativos del país.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/AUM6ZMHJQFAFJLMJXKENBUVYAU.jpg

Monseñor Lucio Alfert, obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, pidió al presidente Horacio Cartes la derogación del Decreto 7702/17.

El 3 de diciembre último, monseñor Alfert ofició la ceremonia litúrgica en la Basílica de Caacupé.

En la homilía hizo referencia al Decreto 7702 que permite la destrucción de los últimos bosques nativos de nuestro país.

Monseñor Alfert conoce como pocos el drama de la deforestación en el Chaco paraguayo y la expansión de la pastura para ganado.

PUBLICIDAD

Con referencia al decreto de Horacio Cartes, opinó que “el Chaco enfrenta una deforestación descarada”.

Calificó este proceso como “un escándalo” y “un pecado”.

En su homilía, monseñor Alfert recordó que la vigencia del Decreto 7702 permitió la destrucción de dos millones de árboles nativos de la estancia de Horacio Cartes, ubicada en Mariscal Estigarribia, Chaco.

El establecimiento ganadero San Francisco tiene una superficie de 15.000 hectáreas y, según imágenes del satélite Sentinel, de la Agencia Espacial Europea, Horacio Cartes destruyó dos mil hectáreas de monte en un lapso de 45 días.

PUBLICIDAD

Sordo ante el clamor

Horacio Cartes no tiene intención de derogar el Decreto 7702, del 14 de setiembre de 2017.

En los últimos 10 días, la ciudadanía se viene movilizando en reclamo de la derogación del decreto que permite la deforestación total del Chaco paraguayo.

Ahora se suma la Iglesia Católica a este pedido y todo indica que tampoco será escuchada.

De hecho, en la propiedad de Horacio Cartes ya no quedan árboles en pie: destruyó una reserva forestal de dos mil hectáreas. Tumbó dos millones de árboles y pasó por encima de la biodiversidad del monte.

El problema es que el Decreto 7702 permite que cualquier propietario disponga de los permisos de la Secretaría del Ambiente y del Instituto Forestal Nacional para destruir sus reservas.

En nuestro país, las reservas forestales están protegidas por la Ley 422/73, cuyo artículo 42 impone la obligación de preservar el 25 por ciento de los bosques.

Esta exigencia rige para toda propiedad.

Para violar el cumplimiento de la ley, Horacio Cartes promulgó el Decreto 7702.

El artículo 3 de este decreto exonera a los propietarios de inmuebles rurales a proteger el 25 por ciento de los bosques.

Cartes está violando acuerdos internacionales y toda la legislación ambiental del país, sumado a un atropello flagrante al Congreso Nacional.

Una ley de la nación no puede ser modificada por la vía de un decreto presidencial; esta atribución es competencia exclusiva del Congreso Nacional.

El Decreto 7702 carece de sustento legal para su aplicación.

roque@abc.com.py

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD