"Maletinero" se anotó en la INC y tiene tres direcciones ficticias

Con tres direcciones comerciales ficticias, el "maletinero" Aurelio Torres Romero se anotó como distribuidor de la Industria Nacional del Cemento (INC). El presidente de la estatal, Optaciano Gómez, autorizó su ingreso pese a que ni siquiera tiene  depósito de materiales de construcción.

En la administración de Gómez Verlangieri no hace falta ser un empresario legal para anotarse como cliente de INC, sino que basta con inscribirse en Tributación con un rubro que mencione "materiales de construcción", inventar direcciones falsas y luego presentar la solicitud a la cementera, que de seguro será aprobada (preferentemente con algún contacto "de peso" dentro de la institución).   

Al menos así lo hizo Aurelio Torres Romero (CI 462.817). El 5 de junio de 2009, la INC aprobó su ingreso en la lista de clientes, según la resolución 605/09, con sólo presentar su RUC (462.817-9) y una zona de distribución y dirección comercial inexistentes.   

En la resolución 605 de INC se puede leer que la zona de distribución es "J. Eulogio Estigarribia, departamento de Caaguazú" (también conocido como Campo 9) y la dirección comercial es "Del Maestro e/Paraguayo Independiente".   

Sin embargo, nuestra corresponsal en Caaguazú, Ramona Marecos, buscó el lugar, pero los distribuidores de materiales de construcción y vecinos de la zona le dijeron que no conocen. Además, consultó a la Municipalidad de J. Eulogio Estigarribia y allí también le aseguraron que tal dirección no existe.   

En Asunción se tienen calles llamadas Del Maestro y también Paraguayo Independiente, pero la primera se encuentra en Villa Morra y la segunda en el Centro y en ningún lugar hay intersección.

Distribuidor "mau" consigue cargas de INC   

ABC color ya había demostrado por medio de una investigación que Torres y otro "gestor" de INC, llamado Juan Carlos Ayala, consiguen desde una carga de 540 bolsas de cemento hasta 10.000 bolsas. Mientras que los distribuidores legales, antiguos clientes de la cementera, no pueden retirar los cargamentos que le corresponden.   

Haciéndose pasar por arquitectas, periodistas de nuestro diario compraron una carga, previo pago de 55.000 guaraníes por bolsa de cemento, de los cuales 34.000 quedó en la INC (precio oficial de la estatal) y 21.000 por bolsa quedó en manos de los intermediarios irregulares, "para agilizar" la entrega. En total, se pagaron 29.700.000 guaraníes.   

Torres y Ayala nos hicieron firmar un contrato privado para garantizar la entrega, en el cual figura la dirección "Carrera Saguier 1016", que es una casa situada  a tres cuadras de la oficina central de la estatal, en Asunción. Los "gestores" utilizan este lugar para realizar sus transacciones.   

También proveyeron una factura legal, N° 0000013, en la que se describe el negocio "AT Venta de productos diversos" y en la que figura la dirección comercial "Sauce 104 c/ Piribebuy", de la ciudad de San Antonio.   

Nuestro diario fue hasta ese lugar y comprobó que existe, efectivamente. Pero en vez de un depósito de materiales de construcción, allí solo se encuentra una casa, como se observa en la fotografía.   

Se consultó a las personas que habitan esa vivienda y también a los vecinos y dijeron que no conocen a Aurelio Torres, como tampoco saben de la existencia de un depósito de material de construcción o algún negocio que se llame "AT" en esa zona.   

Se fomenta la ilegalidad   

De este modo, se puede concluir que con la manera en que opera la INC se está fomentando la ilegalidad, la reventa y la especulación, además de repartir castigos a los negocios formales y legales del rubro de la construcción, que son el motor de la economía nacional.