Quieren arruinar una maravilla ecológica

Las autoridades de la Gobernación de Alto Paraguay van a cometer un  crimen ecológico irreparable con la ampliación del camino que une Carmelo Peralta con Puerto Guaraní,  que atravesará el ecosistema del Pantanal, casi único que se conserva en el país y en el cual habitan varias especies de animales silvestres. De este modo, se dará un duro golpe a la industria turística en la región, que lucha por consolidarse.

La apertura del camino terraplenado de 50 kilómetros que une Carmelo Peralta con Puerto Guaraní se inició hace unas semanas y la obra fue declarada de interés departamental. El proyecto inicial incluye un presupuesto de G. 1.500 millones. La ejecución de las obras fue adjudicada a la empresa HC Construcciones, conformada por un grupo de productores del Chaco central (menonitas de Filadelfia, Loma Plata y Neuland). Incluso, la empresa cobró G. 750 millones de adelanto. El "nuevo" trayecto ya está terminado hasta los primeros 15 kilómetros, desde Carmelo Peralta hasta la estancia "Kuñatai".  Sin embargo, los obreros no pueden avanzar porque se descubrió que, de seguir el curso normal de las obras, el camino deberá atravesar por el Pantanal, que comprende el riacho Salado y la laguna Boggiani.
Este ecosistema, casi único en Paraguay, alberga a varias especies de animales exóticos y en vías de extinción.

Los  últimos ejemplares de jaguarete, nutrias gigantes, ciervo del pantano, guasu pytã, yacupeti, entre otros, habitan la región. Según el gobernador de Alto Paraguay, Justo Fernández Bauzá (ANR), son los miembros de la Junta Departamental los que presionan para que las obras continúen hasta destruir el Pantanal, un tesoro natural que aún se conserva en la zona.   


De este modo, además de acabar con la exuberante fauna, se cometerá un atentado contra la sufrida industria de turismo ecológico que lucha por consolidarse en la región, pese al nulo apoyo del Gobierno.   

Las obras desalentaron a los pocos inversionistas que apostaron por la explotación de las bondades naturales de la región.   


Proyecto inviable  


Aunque el proyecto inicial de atravesar el Pantanal siga su curso normal, de todos modos el gasto sería un desperdicio, ya que el camino no soportará mucho tiempo la crecida del río Paraguay, que cruza muy cerca del tramo que se piensa ampliar para unir las dos localidades.   

Adolfo Villalba, secretario de Obras de la gobernación, dijo incluso que "en principio el Pantanal estaba incluido en el tramo a construirse, pero después descubrimos los problemas ambientales con los que íbamos a tropezar, porque es una zona baja, y paramos la obra hasta nuevo aviso". Además, si interviene la Seam, tal vez no se autorice la construcción del camino en un terreno de excesiva humedad y en áreas que deberían ser protegidas.   


Una opción 

  
Una opción que podría abortar la consumación de este crimen ecológico sería que el camino se desvíe unos kilómetros y atraviese por las propiedades de los colonos brasileños de la zona, que por cierto ya depredaron gran parte del bosque. Sin embargo, los extranjeros se oponen al plan pese a que, según el gobernador, les ofrecieron alambrar los sectores por donde se construirá el terraplenado.   

División 

  
Además del irreparable daño que podrían ocasionar a nuestro ecosistema, las autoridades del XVI departamento demostraron una marcada división que no favorece a una solución sensata.   

Un ejemplo de ello es que, ante la consulta sobre la posible destrucción del Pantanal con la ampliación del camino, el vicepresidente de la Junta Departamental, José Domingo Adorno (PEN), se desentendió del problema y dijo que el cuerpo deliberador está desinformado por el gobernador acerca del proceso de las obras. Según Adorno, los concejales no saben nada sobre el proyecto. "Nosotros le pedimos un informe detallado al gobernador sobre el curso de las obras, pero nunca contestó", dijo.   

Sin embargo, el gobernador Fernández Bauzá acusó de charlatán al vicepresidente de la Junta Departamental y dijo que "son ellos justamente los que presionan para que las obras continúen y se destruya el Pantanal".    

Soborno 


De acuerdo con fuentes, los mismos colonos brasileños que nunca fueron investigados por depredar la zona "invierten" fuertes sumas de dinero con pagos a algunos concejales departamentales para que estos presionen para que el proyecto de destrucción del Pantanal no se detenga. Se sospecha incluso de una "asociación" para comercializar después la carne silvestre extraída del pantano. Las autoridades de Alto Paraguay anunciaron una próxima reunión para decidir el futuro de las obras. Ojalá que la decisión sea la más sabia y no acaben con un regalo natural de Dios.