China comunista y Taiwán, lejos de la distensión

La recién concluida Asamblea Nacional Popular en Pekín reafirmó la endurecida política del presidente chino, Xi Jinping, que exige la reunificación de Taiwán con China bajo la fórmula de “Un país, dos sistemas” como condición previa para cualquier diálogo con la isla.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/AEQTICG4CFB6PCIL3PS4VPGSDM.jpg

TAIPÉI (EFE). El gobernante de la República Popular de China, Xi Jinping eliminó la ambigüedad de otros tiempos que posibilitó la distensión entre Taiwán y China, que hasta la etapa de su predecesor, Hu Jintao, sólo exigía que la isla aceptase el llamado Consenso de 1992 como fórmula para el diálogo.

“Ningún partido en Taiwán puede satisfacer las actuales exigencias chinas, por lo que las tensiones continuarán, gane quien gane los comicios taiwaneses del 2020”, comenta el exviceministro de Asuntos de China Alexander Huang.

La exigencia de aceptar la reunificación bajo el modelo aplicado por China en Hong Kong -que permite a la excolonia británica disfrutar de ciertas libertades democráticas que no existen en la parte continental- imposibilita de momento el diálogo con el gobierno isleño, pero China confía que Taiwán acabará cediendo y aceptará unirse ante su creciente poderío económico y estratégico. 

PUBLICIDAD

En la apertura de la Asamblea Popular, el primer ministro, Li Keqiang, reiteró que China frenará “resueltamente” cualquier actividad relacionada con una posible “independencia de Taiwán”.

El ministro chino de la Oficina de Asuntos de Taiwán, Zhang Zhijun, advirtió que Pekín tiene ahora “una mayor influencia” y es “más capaz que nunca” de llevar las relaciones de ambos lados del Estrecho “en la dirección correcta”.

El lado amable de las políticas chinas con la isla que se basa en atraer a empresarios y en dar incentivos para estudiar y trabajar en China, así como ayudas a los grupos llamados unionistas, apenas tiene impacto, según los expertos. 

“Tanto los incentivos como la intimidación tienen límites y no hay que olvidar que la isla cuenta ahora con todo el apoyo estadounidense”, agrega Huang. 

La fuente asegura que Washington, en disputa comercial y de hegemonía con China, es “el único que puede proteger a Taiwán” en caso de un ataque chino, según recoge la Ley de Relaciones con Taiwán, de 1979. 

El creciente apoyo estadounidense a Taiwán se ha expresado en ventas de armas y leyes que elevan el nivel de los lazos y advertencias a los aliados isleños para que no se pasen a Pekín, lo que ha desencadenado las iras de China.

Por otra parte, medios isleños apuntan que la inclusión de Taiwán, junto a Hong Kong y Macao, en la nueva ley de inversiones extranjeras, aprobada por el Legislativo comunista, “no va a ser tan positiva” para las multimillonarias inversiones isleñas en China, que superan los US$ 100.000 millones.

Tampoco la política interna de Taiwán incentiva las concesiones a Pekín con un Gobierno isleño que endureció su retórica hacia China.

Según sondeos de enero de este año, el 80% de los taiwaneses no acepta bajo ningún concepto la unión bajo el modelo de “Un país, dos sistemas”, porque creen que supondría la pérdida de la autonomía y la independencia de facto de la que disfrutan ahora.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD