Persiste incertidumbre sobre las elecciones en Honduras

Dos semanas después de las elecciones generales y en medio de manifestaciones promovidas por la oposición, Honduras sigue sin conocer al presidente electo. Luego del recuento de 4.753 mesas que arrojaron dudas sobre los resultados, mostraba un triunfo parcial del mandatario y aspirante a la reelección Juan O. Hernández.

TEGUCIGALPA (EFE). La incertidumbre surgió luego de que el mismo día de las votaciones, el 26 de noviembre, Salvador Nasralla, candidato de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, y el del gobernante Partido Nacional y presidente del país, Juan Orlando Hernández, se autoproclamaron vencedores sin que se conociera el primer informe oficial de la autoridad electoral.

Hernández busca la reelección en medio de cuestionamientos porque la Constitución prohíbe al presidente volver a lanzarse, pero el tribunal constitucional derogó la veda tras recurso presentado por sus simpatizantes. 

Ante los reclamos de los observadores de la Unión Europea y la OEA, el tribunal inició el jueves pasado el conteo de los votos de 4.753 actas que entraron al sistema informático tras una serie de interrupciones, y que dieron la ventaja a Hernández por 55,11% contra 31,54% de Nasralla.

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Según la legislación hondureña, el TSE tiene 30 días, a partir de realizada la elección, para declarar al ganador oficial. 

Pero analistas sostienen que adjudicar la victoria a Hernández sin una revisión completa enardecería a la población y aumentaría la convulsión social, que se traduciría en protestas callejeras.

La alianza opositora reclamó un conteo voto a voto y un análisis “forense” del servidor del TSE con “árbitros internacionales” y la presencia de las tres principales fuerzas políticas del país. Sin embargo, esa revisión minuciosa se vislumbra como un proceso largo, costoso y tortuoso.

Hacer el escrutinio integral legitimaría al cuestionado tribunal electoral, desmintiendo el supuesto fraude, si el recuento arroja los mismos resultados que presenta el sistema. Nasralla quedaría mal parado. Por el contrario, un resultado a favor del opositor deslegitimaría al TSE. 

Una aceptación de la derrota por la oposición es una posibilidad muy remota al tomar en cuenta la posición de rechazo a la figura de Hernández. 

Seguir en el campo de la indefinición generaría un grave conflicto. Honduras es una de las naciones más pobres de América Latina, además de uno de los países sin guerra más violentos del mundo.

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