Una pujante economía que se basa en el control y orden democrático

Con una economía pujante, que se basa en el orden y la organización democrática, Taiwán ocupa uno de los primeros lugares en materia de economía a nivel mundial. Para el efecto cuenta con una política de Estado, con una planificación para el control de las obras públicas. Sin embargo, esto tampoco lo exceptúa de los problemas sociales, como el caso del desempleo que abarca a un sector de la población juvenil.

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Taiwán, con una superficie de 36.193 kilómetros cuadrados, tiene un población superior a los 23 millones de habitantes.

En 1812, la República de China se fundó en el territorio continental tras liberarse de las ataduras de la Dinastía imperial.

La isla de Taiwán estaba en poder de los japoneses como resultado del Tratado Shimoseneki que fue el que puso fin a la guerra entre la Dinastía Ching con el imperio nipón.

Sin embargo, en 1945, tras la Segunda Guerra Mundial, y con Japón derrotado, China recuperó Taiwán.

En 1949, el Gobierno de la República Democrática de China se trasladó a Taiwán, tras la guerra civil.

Con una pujanza económica logró convertir a la isla en un gran país, al punto que hoy día se lo sitúa como uno de los Estados con mayores reservas de divisas extranjeras (superior a los US$ 416.810 millones).

Pero esto es producto de una política interna que tiene a la democracia como principal bandera.

Connie Chang, directora del Consejo Nacional de Desarrollo, se refirió la importancia del control de los manejos de los fondos de obras para el país.

Refirió que más que nada el Consejo a su cargo revisa los proyectos más importantes a nivel económico y social.

Añadió que cada ministerio importante cuando presenta proyectos por más de cien millones de dólares taiwaneses (unos 300 millones de la moneda americana o G. 1.500 millones aproximadamente), esta planificación tiene que pasar la revisión en este concepto.

El Consejo Nacional de Desarrollo juega un rol preponderante para que los fondos se destinen correctamente.

En muchos casos esta revisión se extiende a otros ministerios que de esa forma se convierten en fiscalizadores.

“Es decir los proyectos que han sido propuestos por las diversas instituciones, tienen que ser presentados al Consejo Nacional para ser revisados”, sostuvo.

El orden interno se traduce también en la política internacional que convierte a Taiwán en un inversor de importancia.

La mayor inversión la realiza en China Continental con cerca de US$ 21.000 millones, Singapur (casi US$ 5.000 millones), Japón (US$ 1.090 millones ), Vietnam (unos US$ 945 millones) y Australia (US$ 344 millones).

Sin embargo, Taiwán no está exceptuado de los problemas sociales. Consultado sobre ese punto, Manfred Peng, director del departamento del servicio de Informaciones, señaló que hay una tasa de desempleo del 12 por ciento que afecta a la población joven.

Señaló además que la brecha económica entre los ricos y los pobres va en aumento, y eso genera gran descontento.

El desarrollo en el norte y en el Sur de Taiwán no son iguales. En el norte hay más desarrollo porque el capital y las agencias de Gobierno están en ese punto del país.