“Un 85% de los chicos que están acudiendo a entrevistas tienen problemas de droga y la consecuencia es la delincuencia. En su mayoría es adicto al crack; empiezan con la marihuana y luego van por drogas más fuertes”, indicó.
Comentó que llama la atención el hecho de que los chicos saben que les van a dar medidas, por la edad.
“Hay casos de que, como manejan el tema de la inimputabilidad, los chicos mismos te dicen: ‘solo me van a dar medidas, me voy un tiempito a Itauguá y en unos días ya voy a salir’ ”. Significa que están entrenados para eso, movidos por personas mayores”, expresó.
Conflictos familiares
“Los chicos que entran en el proceso generalmente empiezan en sus casas, si bien son chicos de familia, que satisfacen sus necesidades básicas de alimentación, vestimenta y educación, por situaciones de la vida se congregan en grupos sociales, la famosa barra, o encuentros en la placita del barrio, donde son caldo de cultivo. Cada caso es particular; muchas veces huyen de su realidad. Muchas veces también son familias disfuncionales, padres separados. Sale de su casa por alguna pelea, busca refugio en sus amigos, y ahí comienza”, explicó.
