Llamativo “hallazgo” de explosivos en Nueva Germania genera más confusión

El llamativo “hallazgo” de cuatro supuestas bombas en el negocio asaltado por una precoz gavilla en Nueva Germania, ocho días después de la toma de rehenes, genera más confusión en la ciudadanía. Algunas versiones sugieren incluso que los artefactos habrían sido “plantados” por la Policía, para desviar las críticas a raíz de la muerte de un joven que manipuló una granada presuntamente olvidada en el sitio durante el operativo de rescate.

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Una novata gavilla integrada por Édgar Ruiz González (19), Alberto Martínez Giménez (23), Enrique Noguera Paredes (22) y el menor E. L. G. C. (17), alias “Cobra”, todos ellos oriundos de Villa Ygatimí, Canindeyú, tomó inicialmente ocho rehenes, aunque luego fueron liberando a varios de ellos, hasta quedarse adentro solo con el dueño, Andrés Adolfo Stern Schubert (47), y su hijo de 10 años.

Tras varias horas de negociación, gracias al coraje de un suboficial que se ofreció de rehén y a un efectivo operativo de rescate, la Policía capturó en un tiroteo a los responsables.

Una víctima

El ministro del Interior, Carlos Filizzola, y el comandante de la Policía, Paulino Rojas, no tardaron en elogiar ante la opinión pública el éxito de la misión.

Sin embargo, la imagen positiva de la Policía que se generó con este procedimiento, fue rápidamente opacada por la muerte del joven Gustavo Daniel Duarte García (18), vecino de la zona, quien falleció solo cinco días después del atraco, al manipular una granada que encontró frente a la despensa. Pese a que Filizzola y Rojas niegan que el artefacto haya sido “olvidado” por las fuerzas especiales, las autoridades de Nueva Germania y los vecinos acusan implícitamente a los uniformados, deducción a la que se plegó gran parte de la ciudadanía.

El ministro y el comandante dijeron que el artefacto habría sido elaborado por los asaltantes durante el tiempo en que estuvieron “atrincherados” en el lugar.

Pero las mismas víctimas señalaron que durante todo el día los marginales estuvieron con ellos y que se pasaron hablando casi todo el tiempo, además de notarlos nerviosos e inexpertos.

Tres inspecciones

A partir de entonces se desató una ola de comentarios con respecto a las declaraciones del ministro del Interior y del comandante de la Policía.

Lo más llamativo es que solo tres días después de la trágica muerte del joven y en medio de la avalancha de críticas, la Policía reportó el “hallazgo” de otras cuatro “bombas” en el negocio asaltado, elaboradas con simples petardos conocidos como “12x1”.

Pero cabe señalar que todo el establecimiento ya había sido “inspeccionado” dos veces.

Es decir, los policías fueron tan negligentes como para no encontrar las supuestas bombas, pese a que utilizaron sofisticados equipos y hasta perros antiexplosivos.

Mientras se determina quién fabricó los “explosivos”, la ciudadanía sigue confundida sobre la actuación de la Policía en este histórico caso.

“Usaron solo lacrimógenas”

Con respecto a la muerte del joven Gustavo Daniel Duarte García, la Policía emitió rápidamente un comunicado en el que alega que solamente usaron granadas de aturdimiento y lacrimógenas. Explicaron que estos artefactos no causan daño a diferencia de las fragmentarias, cuya fuerza expansiva es letal.

Sin embargo, aún existen dudas sobre el hecho.