Víctimas de atentado están estables y bajo resguardo en P. J. Caballero

Las cuatro personas que resultaron heridas en un feroz atentado registrado el martes último en pleno centro de Pedro Juan Caballero se encuentran estables y en vías de recuperación. El ataque sucedió en el marco de una guerra entre facciones mafiosas que buscan controlar el mayor corredor de drogas y armas entre el Paraguay y el Brasil.

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PEDRO JUAN CABALLERO (Cándido Figueredo Ruiz, de nuestra redacción regional). El blanco del grave atentado fue el joven Pedro Giménez da Luz, de 24 años, quien también cuenta con documentos de identidad paraguayos. Este es uno de los sobrinos del narcotraficante Jarvis Chimenes Pavão, quien actualmente está detenido en el Brasil, tras permanecer ocho años recluido en nuestro país por el delito de lavado de dinero.

Giménez da Luz estaba el mando de una camioneta blindada Ford F150 Raptor de color negro, con chapa OBA 016, registrada a nombre del brasileño Anderson dos Santos Rosa (43). En el mismo vehículo viajaban Carmelo Escobar y Edward Martínez, quienes serían custodios del joven. Estos últimos fueron alcanzados por algunos disparos que atravesaron el blindado, al igual que un niño de nueve años que pasaba por el sitio del ataque junto a su familia y una mujer que transitaba a bordo de una moto, por la misma zona. De acuerdo al reporte médico todos ellos están estables y por el momento fuera de peligro.

Poco después de las 18:00 del martes el vehículo Ford F150 Raptor se desplazaba por la calle Coronel Martínez y poco antes de alcanzar la intersección de General Díaz, fue alcanzado por un grupo de sicarios que se movilizaba en dos vehículos. Los matones acribillaron el automotor de Giménez da Luz con fusiles de ataque y luego escaparon del sitio, que queda a escasas cuatro cuadras del estadio Río Parapití del club 2 de Mayo, donde a esa hora practicaba el equipo del club Olimpia.

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Los investigadores confirmaron que el ataque fue en el marco de una guerra declarada entre facciones de criminales que buscan controlar el mayor corredor de drogas existente entre el Paraguay y el Brasil. Los agentes responsabilizaron directamente a Sergio de Arruda Quintiliano Neto, alias Minotauro, quien busca acabar con los allegados de Chimenes Pavão y así tomar posesión de la región. 

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