Ante necesidades, autoridades están ciegas y sordas, alertan

Con una multitudinaria presencia de fieles se cumplió ayer la celebración del Domingo de Ramos en la explanada de la Basílica de Caacupé. Mons. Ricardo Valenzuela dijo que vivimos en medio de engaños, mentiras y acusaciones y condenas a inocentes. Sostuvo que el pueblo está cansado y que las autoridades están sordas y mudas ante las necesidades de la gente.

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CAACUPÉ, Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Miles de personas participaron de la celebración del Domingo de Ramos en la explanada de la Basílica de Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé. El obispo local, monseñor Ricardo Valenzuela, sostuvo en su homilía que en la sociedad actual existen mucho engaño, mentiras, acusaciones falsas y condenas a inocentes.

“Actualmente nadie lucha por mejorar, sino se pasan condenando, acusando, sin ningún remedio posible. Otros que deberían velar por ellos tratan de desentenderse de la realidad, cerrando los ojos, o poniéndose anteojos oscuros. O peor aun, cerrando la boca cuando era necesario que hablen y actúen. Son ciegos, sordos y mudos ante las necesidades y reclamos de los más necesitados”, especificó.

Valenzuela expresó que el pueblo ya no ve, no siente, no percibe, porque el egoísmo y el pecado le deja ciego. “Están cansados, hastiados de tanto engaño y ya no hay forma de convencerles ni con buenas obras o buenas palabras”, dijo.

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Es por ello, que según el prelado es necesario vivir con coraje y fe esta Semana Santa. “En este tiempo Jesús nos repite la invitación hecha en el huerto de Getsemaní a sus discípulos, que permanezcan aquí y vigilen conmigo. Esto significa que no podemos convertir a la Semana Santa en una semana turística, buscando ocasión para pecar, haciendo macanadas”, señaló. Subrayó que no es tiempo de dedicarse a beber, emborracharse o considerarlo como un tiempo de diversión o distracción. 

“Practiquemos el ayuno, vivamos intensamente la oración, ayudemos al prójimo, porque la gravedad del pecado hoy es muy olvidada, hace falta arrepentirnos. Acompañemos al Señor hoy más que nunca en su semana. Es tiempo de tomar en serio nuestra vida cristiana, es nuestra hora”, finalizó, ante el aplauso de los presentes.

Jóvenes de la Pastoral Juvenil de la parroquia realizaron, como ya es tradicional, la representación de la Pasión de Cristo, vestidos con atuendos de la época, incluyendo papeles de soldados romanos, sacerdotes del Sanedrín y otros.

Fueron dramatizadas de esa forma la última cena del Señor y la oración en el Huerto de Getsemaní con el posterior apresamiento de Jesús. Asimismo, su comparecencia ante Pilatos y Herodes.

Respeto a la vida y la familia

Los fieles católicos vivieron con mucha emoción toda la celebración que se inició a las 06:45 y culminó cerca de las 09:00. Durante la oración de los fieles se oró por el estudio de la reforma educativa, pidiendo que se respeten los principios de la vida, desde la concepción y de las familias. En esta Semana Santa, la Capital Espiritual del país se prepara para recibir a miles de fieles. Los comerciantes de la ciudad tienen expectativa de una buena concurrencia de personas, que de ida al interior, hacen su paso por la Basílica de la Virgen Azul.

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