Obispo dice que ciudadanos deben ser los precursores de los cambios

En su homilía del día de ayer monseñor Ricardo Valenzuela exhortó a dejar de lado el odio y el fanatismo, y trabajar por la paz. Además, indicó que él solo fue un intermediario de los quebrantos que el pueblo lleva a la Capital Espiritual.

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CAACUPÉ, Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). En la misa principal celebrada ayer en la Basílica de Nuestra Señora de los Milagros, monseñor Ricardo Valenzuela exhortó a los feligreses católicos a ser precursores de la transformación del país, para lo cual es necesario demostrar con palabras y obras la fe que se tiene en Dios y la Virgen. 

En un país donde más del 85% profesa la religión católica, “grande es nuestra responsabilidad, porque ser testigos de Cristo supone antes que nada comportarnos según su doctrina. Luchar para que nuestra conducta recuerde a Jesús, evoque su figura”, dijo. 

También refirió que el ciudadano debe conducirse de manera que cualquiera, al verlo, diga: ese es un cristiano. “¿Por qué es un cristiano? porque no odia, él comprende a la gente, porque no es ningún fanático, porque está por encima de sus instintos, se autocontrola, porque es sacrificado, porque renuncia a muchas cosas para colaborar, porque manifiesta sentimientos de paz y porque ama”, fueron algunas de las palabras del obispo ante una multitud de fieles que colmó ayer la explanada del Santuario. 

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En conferencia de prensa, el prelado recordó todas las intensas emociones que vivió en el Día de la Inmaculada Concepción, el sábado, mencionando que muchísima gente lo visitó, felicitó y le envió mensajes de aliento y agradecimiento. 

Interlocutor del pueblo

Sobre su homilía central dijo que intentó que sea un mensaje de aliento para todo el pueblo. Fustigó a autoridades políticas y al Poder Judicial y reclamó “basta ya” de la “desvergonzada corrupción” existente en el país, entre otros. 

Sobre ello, indicó que “puede que haya dolido un poco, pero era necesario hablar un poco de esas cosas. En la vida muchas veces tenemos que pedir disculpas y sobre todo decir la verdad. Así bien dicha, con mucho respeto, con altura, pero que se entienda claramente”. 

Añadió que “al pueblo le hace falta también que las autoridades escuchen sus reclamos y fue así que nos convertimos un poco en interlocutores de todos los quebrantos que la feligresía trae a Caacupé”. 

Monseñor Valenzuela expresó que tardó aproximadamente un mes en la elaboración de la homilía porque conlleva reflexionar mucho, pues no se puede poner lo que “a uno a veces le sale del instinto, sino que se debe analizar profundamente cuál es el mensaje que esperan el pueblo y las autoridades”. 

“Los obispos, durante el novenario, también me dieron muchas pistas sobre los temas que deberían incluirse. Esto hay que repetir, esto hay que insistir, esto ya fue suficiente. En fin, hay que sopesar todo”, manifestó. 

Dijo que lastimosamente no se enteró del ataque del EPP que se produjo unas horas antes de su homilía, porque de lo contrario ya hubieran incluido ese tema entre las oraciones. Lamentó que eso haya ocurrido en vísperas de la fiesta de la Virgen, donde tanto se rogó por la paz. 

Al respecto, manifestó que habló con la mamá de Edelio Morínigo cuando estuvo por Caacupé y que lo que le pidió es oración, que es lo único que le sostiene a esa pobre madre. Finalmente, expresó su satisfacción al mencionar que la fe une al pueblo.

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