Se extiende al sector privado

“Colegios y escuelas privadas pueden reiniciar las clases en la fecha establecida, pero recomendamos que se acoplen a esta medida”, escribió en su cuenta de Twitter el ministro de Educación, Horacio Galeano Perrone. Y enseguida recibió una avalancha de retuits, respuestas y críticas.

La opinión pública le hizo notar que si hay una epidemia, no respeta clases sociales. Y que nuevamente los más desposeídos serán quienes se lleven la peor parte, porque de hecho se desarrollan más horas de clases, lo que pondrá a sus pares de las escuelas públicas en situación de desventaja.

Por eso, ayer el Ministerio de Educación cambió de postura y emitió la resolución en la que taxativamente se incluye a los alumnos de instituciones privadas y privadas subvencionadas en la prórroga de las vacaciones.

“La prórroga del receso es para todas las instituciones educativas teniendo en consideración que el dictamen de Salud es contundente. Todas las instituciones de aglomeración masiva están contenidas. Estamos hablando de un receso de invierno ampliado con base en una justificación técnica de especialistas en el área de la salud. Por lo tanto, les decimos a todos las instituciones educativas que deben acatar esta disposición”, expresó ayer la viceministra de Educación para el Desarrollo Educativo, Alexandra Bogarín.

Ayer a la mañana, antes de que se aclarara la confusión en los colegios privados, los teléfonos ayer no paraban de sonar. “En nuestro caso no consideramos que sea necesario suspender las clases, porque no se recuperan nunca y creemos que basta con cumplir con los filtros de supervisión, pero vamos a cumplir con la disposición”, expresó un sacerdote, director de un colegio católico.

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