Canción “Patria Querida” y chipá paraguayo al otro lado del mundo

Paraguayos residentes en Taiwán, en su mayoría estudiantes, compartieron una jornada con el vicepresidente Juan Afara. Hubo una misa con chipá como ofrenda, canciones en guaraní y “Patria Querida”.

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El encuentro tuvo lugar en la mañana del domingo luego de una misa en la iglesia de Shipai, la única de Taiwán donde hay celebración en español a las 11:00.

El vicepresidente de la República, Juan Afara, al tiempo de felicitar a los becarios paraguayos en Taiwán por el esfuerzo que hacen, los exhortó a seguir adelante, ya que la competencia a nivel global no está en la fuerza, sino en el conocimiento: “Quiero felicitarles por el esfuerzo que están realizando y les insto a que sigan capacitándose porque la competencia a nivel global hoy día no se mide por la fuerza, sino por el conocimiento”, dijo a los integrantes de la Asociación de Becarios paraguayos en Taiwán, que eran unos veinte.

A modo de templar la añoranza de los jóvenes, junto con su esposa Lucy, les regaló a cada uno un kit de yerba, dulces y chipás traídos desde Itapúa. Luego saludó a cada uno de los residentes, se tomó fotos con ellos y probó chipá hecho por Gladys Paredes de Álvarez, una paraguaya residente hace 27 años en esta ciudad. También visitó la gruta de la Virgen de Caacupé, que fue hecha por la colectividad paraguaya en esta parroquia.

Afara estuvo acompañado del embajador paraguayo en Taiwán, Marcial Bobadilla Guillén, y el primer secretario Estanislao Lezcano, entre otros, durante la misa. Al concluir la celebración departió brevemente e intercambió tarjetas con su colega de Honduras, Ricardo Álvarez Arias, quien participó como invitado. También estuvieron representantes de la embajada de Panamá.

Luego se retiró para ir a un almuerzo que le ofreció la Cancillería de Taiwán.

El vicepresidente paraguayo de esta forma culminó su visita de cinco días a Taipéi donde llegó para participar de la celebración de la Fiesta Nacional de la República de China o Doble Diez, el sábado. A la mañana estuvo en el desfile y a la noche asistió a una recepción ofrecida por la Cancillería de Taiwán.

Además fue condecorado por el presidente de Taiwán, Ma Ying-jeou, con la Orden de la Estrella Brillante de Gran Cordon, en reconocimiento a los lazos de cooperación entre Paraguay y Taiwán. A su vez, Afara condecoró al vicepresidente Wu Den-yi con la Orden Nacional del Mérito en Grado de la Gran Cruz Extraordinaria y destacó que las condecoraciones reflejan las cada vez más sólidas relaciones diplomáticas entre ambos países.

Paraguay mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán desde 1957 y es uno de los 22 países que tiene lazos oficiales con la República de China (Taiwán).

En horas de la noche Afara se embarcó para retornar a Paraguay.

Emotiva misa

Durante la emotiva celebración eucarística, el sacerdote chileno Miguel Ángel González aprovechó la presencia de los dos vicepresidentes (paraguayo y hondureño) para recordar que el poder debe estar al servicio de los pobres. Parafraseó al papa Francisco y recordó que lo importante es tener la sabiduría para tomar las decisiones adecuadas: “Ser sabio es tomar decisiones fundamentales como ustedes que están en la política”.

El religioso indicó que se equivoca el que cree que tiene poder y se enorgullece de eso, sin tomar en cuenta que muchas veces lo hacen a costa del sufrimiento de los demás: “Vemos en América Latina lo que significa para muchos no tener. Es fundamental para el momento que vivimos sentir el poder espiritual porque necesitamos encontrarnos con Dios, sentir que tengo que compartir”.

El sacerdote pidió a Dios por Paraguay, Honduras y todas las naciones de América Latina.

La celebración eucarística tuvo como monitor al embajador paraguayo Marcial Bobadilla Guillén. Las lecturas como las ofrendas estuvieron a cargo de los compatriotas y el coro integrado por becarios interpretó canciones en español y en guaraní. Todos cerraron la celebración con un fervoroso “Patria Querida”.

Estudiar, cuestión de voluntad

Son unos 120 los paraguayos residentes en Taiwán, entre estudiantes y moradores permanentes. Así lo comentan Estanislao Lezcano, primer secretario de la Embajada de Paraguay en la República de China, y Ernesto Rojas, presidente de la Asociación de Estudiantes Paraguayos en Taiwán.

En la República de China siguen sus estudios superiores varios compatriotas con masterados en programas de artes e industrias creativas o ingeniería industrial.

También se forman en Ingeniería Bioquímica, Administración de Negocios Internacionales, Ingeniería Civil e Industrial, Artes Gráficas y Comunicación, Relaciones Internacionales y Diplomacia, Periodismo y Medios Masivos de Comunicación, Política Económica Global, Economía, Biología, Educación Especial y Cinematografía.

El tiempo de estudio es de cinco años, que incluye un año de chino mandarín, en la mayoría de los casos, aunque también el inglés facilita la educación.

La Asociación de Estudiantes paraguayos fue conformada en el 2006 con el fin de la homologación de títulos que se obtuvo en 2011.

Rojas indicó que existen muchas facilidades para acceder a las becas y para el efecto están trabajando en una campaña de información para que el joven que quiera cursar una carrera se prepare convenientemente en el manejo del inglés o el chino mandarín para venir a estudiar a Taiwán.

“Simplemente es una cuestión de voluntad y querer conocer el mundo”, sentenció.