El crimen está organizado

Una vez más queda demostrado que el crimen sí está organizado en el Paraguay a diferencia de nuestras fuerzas de seguridad. Pero en el caso particular del “operativo-entrega” del miércoles pasado en la zona de Costanera Norte hubo como mínimo una criminal desidia de un sector de la fiscalía y de la justicia cuyas consecuencias pagó con su vida el comisario Félix Ferrari y de paso toda la institución policial.

Si se confirma lo que se sospecha, estaríamos hablando de un peligroso fracaso absoluto de la política criminal del Estado paraguayo. Lo peor del caso es que hasta ahora no escuchamos un mea culpa de las diferentes instituciones involucradas. En consecuencia, estamos expuestos a nuevos ataques de este estilo.

Como siempre, las autoridades recurren a los sumarios administrativos y esta es la parte que no entiendo: ¿Con estas disposiciones buscan “enfriar” el caso y esconderlo bajo la alfombra o es lo que único que les dicta el cerebro? Un gran dilema.

Hasta el momento solo vimos el traslado de la cuestionada fiscala Zully Melgarejo a otra oficina del Ministerio Público. El Poder Judicial aún no asumió su culpa y en el Ejecutivo le cambiaron al comandante de la Policía Nacional y a dos ministros. Uno de ellos es de Justicia y el otro sería de Interior. Pero no. Es de Agricultura.

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¿Qué tiene que ver la agricultura con un problema de seguridad? Tal vez nada pero el presidente de la República Mario Abdo Benítez mató dos pájaros de un tiro: 1. Cumplió el deseo de Horacio Cartes de que Rodolfo Friedmann (ANR, Añetete) deje el Senado, aunque sea temporalmente y 2. con ello calmó la posible intención del cartismo de reimpulsar el juicio político contra el Mandatario.

El cambio parece que dio resultado político porque hasta el momento nadie de Honor Colorado habla de la necesidad de enjuiciar al Presidente. El movimiento que lidera Horacio Cartes solo presentó en la Cámara Alta un pedido de interpelación para el ministro del Interior Juan Ernesto Villamayor, trámite que parece que va a correr.

Rápidamente los diputados oficialistas de Colorado Añetete emitieron un comunicado de apoyo a Abdo, con lo cual se confirma que la promocionada “unidad” colorada es pura fachada. De hecho, los cartistas nunca saldrán a defenderle públicamente al jefe de Estado porque se encuentran en una cómoda situación con el “garrote” en la mano. Ser oficialista implica también ser responsables de los errores, fracasos y victorias, si las hay.

Mañana vamos a observar mejor este panorama durante la sesión extra de la Cámara de Diputados, a partir de las 10:30. Queremos ver quiénes son los legisladores que se animan a defenderle a Villamayor y a justificar ciertos hechos y quiénes son los que cuestionan la seguridad del país. Tal vez sea un termómetro para conocer si la intención vía enmienda del Ejecutivo de hacerle participar a las Fuerzas Armadas en la seguridad interna puede tener éxito en el Congreso.

Por de pronto, en los cuadros policiales no cayó muy bien esta propuesta porque está latente la experiencia de la Fuerza de Tarea Conjunta en el norte del país. Y particularmente lo que ocurrió en mayo de 2010 en la comisaría de Hugua Ñandu, Concepción, donde militares y policías pugnaban por la captura y consecuente cobro de recompensa por Magna Meza, quien estaba en un cumpleaños de 15 pero se dio a la fuga.

Lo cierto y lo concreto es que este nuevo episodio desencadenó nuevos focos de incendios, no solo en el Ejecutivo, sino también en la Fiscalía y el Poder Judicial, que demostraron ser muy frágiles a la hora de actuar y fuertes para reclamar aumentos.

pguerrero@abc.com.py

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