Ciudadanos VIP

El senador colorado y presidente del Congreso Silvio Ovelar hizo un reclamo público a ministros y directores de entes que no reciben “de manera personalizada” a correligionarios del movimiento al que pertenece, Colorado Añetete, liderado por el presidente de la República, Mario Abdo Benítez.

El pronunciamiento más duro cayó sobre el ministro de Educación, Eduardo Petta, a quien trató de “emperador” y le reclamó que no se hace de tiempo para recibir en su despacho a la gente de su movimiento.

La respuesta del secretario de Gobierno no se hizo esperar. Afirmó que su intención es “despartidizar” el ente a su cargo y liberar a los docentes de la obligada labor que realizan en cada elección como moneda de garantía del rubro que tienen.

Según Ovelar, el pedido hacia Petta no tiene que ver con cargos, sino, simplemente, atenderlos en sus necesidades, denuncias o reclamos.

PUBLICIDAD

Ahora, cómo pretende el senador Ovelar que se crea que su reclamo no está relacionado con cargos, teniendo en cuenta el precedente del 2013, cuando atropelló la oficina de la, entonces, también ministra de Educación, Marta Lafuente, con un reclamo similar. La misma exministra había denunciado el hecho. No se puede olvidar tampoco de quién viene la petición, conociendo el apodo de “Trato apu’a” que se ganó, teniendo como antecedente una la filmación en la que aparece comprando cédulas en una campaña electoral.

Al reclamo de Ovelar se suma una promesa del presidente Abdo Benítez, quien en campaña dijo que todos los ministros debían recibir a los colorados de Añetete y que, si no fuera este el caso, se comuniquen con él mismo.

El accionar político en Paraguay muestra a través de estas acciones que sigue bajo un sistema neolítico de liderazgo, donde el cacique administra todas las riquezas y las reparte para sus más allegados. Bien lo plasmó Helio Vera en su libro ‘El país de la sopa dura’, diciendo que en nuestro país “el ejercicio del poder supone, pues, la más completa discrecionalidad para quienes forman parte de los anillos más cercanos al núcleo”.

Desde el Congreso nos transmiten el mensaje de que son una casta diferente. Ya nos enseñaba Carlos Portillo, el diputado, que ellos “no son comunes” y ahora nos reitera el mismo presidente de ese poder del Estado. El mensaje que nos queda a los “comunes” es que si no portamos una insignia de Colorado Añetete no recibiremos una “asistencia VIP”. 

Nadie quiere que culmine otro periodo político donde se sigan alimentando estas viejas prácticas. Seguiremos esperando por el prometido Gobierno “de la gente”.

smoreno@abc.com.py

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD